Los Juegos Olímpicos de Tokio marcaron un quiebre en la carrera del nadador santafecino Santiago Grassi, que se animó a poner pausa y repensar todo. Con dos torneos olímpicos encoma, y luego de haber cerrado su etapa universitaria en Estados Unidos, tomó una decisión difícil: dejar de hacer lo que había hecho desde muy chiquito en su Santa Fe natal. Al menos por un tiempo. Y así transita este año especial: pensando cómo seguir su vida. Sobre este momento trascendental reflexiona en la entrevista con Embajada Argentina, el podcast de LA NACION que tiene como protagonistas a deportistas nacionales que viven y desarrollan su talento en distintos lugares del mundo.
“Después de Tokio me costaba ir a entrenarme. Todas las mañanas me preguntaba ‘qué estoy haciendo’ y dije: ‘si sigo así, voy a dejar de nadar por frustración y antes de que pase, voy a hacer una pausa’. Esto fue hace seis meses. Incluso ahora no estoy donde me gustaría”, confiesa, a corazón abierto, desde San Diego, donde sale a surfear y correr por la playa, porque el deporte es parte de su esencia. “Estoy dando clínicas de natación para una empresa. Enseño a chicos de entre 8 y 16 años. Y estoy creando un sitio para cursos online”, cuenta.
La foto nostálgica con Delfina Pignatiello en Dubai, los recuerdos de su paso por la universidad de Auburn -donde estudió dos carreras: Marketing y Gestion de información de sistemas- y todas las puertas que le abre el futuro fueron parte de la charla. Ahora se enfoca en coaching ontológico: “Se trata de ayudarte a ser una mejor versión de vos mismo”, explica.
Fuente: La Nación