La semana pasada, y como parte del raid mediático que protagonizó el presidente de Unión tras la reunión donde se determinó el paro de actividades dispuesto por los dirigentes de la AFA, Spahn se mostró inquieto y preocupado porque el Racing Club de Avellaneda no había informado al club de la Avenida sobre los detalles de las operaciones de venta de Juan Ignacio Nardoni al Gremio de Brasil y Adrián Balboa al fútbol de Rusia. En ese entonces, el dirigente rojiblanco confirmó que había mantenido una conversación telefónica con su par académico, Diego Milito, en la que le había trasladado la necesidad de contar cuanto antes con esa documentación para determinar con exactitud cuánto dinero le correspondía al club tatengue por los porcentajes que mantenía en las fichas de ambos futbolistas.
Los días pasaron, la información oficial nunca llegó y es por eso que en las últimas horas el Club Atlético Unión de Santa Fe remitió a sus pares de Avellaneda una intimación formal exigiendo a Racing que comparta la información oficial de ambas transacciones incluyendo todos los contratos y los documentos correspondientes. Vale recordar que la semana pasada, Unión recibió apenas 46 millones de pesos como parte del primer pago de “Rocky” vendido al fútbol ruso.
Teniendo en cuenta que al momento de concretarse la transferencia se habló de que Balboa fue vendido en 1 millón de dólares brutos, en Santa Fe saben qué está pendiente la parte más importante del dinero que corresponde a Unión, además de desconocer los plazos de pago en los que se cerró esa operación. Según las estimaciones que se hacen en las oficinas de López y Planes, lo que estaría restando por cobrar por “Rocky” rondaría los 130 mil dólares, aunque solo se trata de un aproximado en función de los números que dejaron trascender los propios periodistas que están en el día a día del Mundo Racing.
Algo parecido ocurre con el caso Nardoni, que se fue al Gremio en una cifra multimillonaria pero cuyos detalles formales siguen siendo un misterio. En este sentido, vale la pena recordar que por “Juani” Unión tiene que recibir nada menos que un 30% de la cifra de venta en bruto. Asimismo, en caso de que el tricolor de Porto Alegre consiga venderlo en un futuro, el tatengue también dispondrá de un 30% de lo que deba cobrar la academia. Al igual que con Balboa, además de las cifras certeras se desconoce con precisión y formalidad en cuánto se vendió, cuánto se gastó y cómo se fijaron los plazos de cobro.
Recurriendo a esa intimación, Unión decide dar un paso más, dejar la espera y pasar a la acción, obligando al Racing Club a remitir toda la información oficial disponible para ser analizada por el cuerpo legal y contable de la entidad santafesina. En caso de que esta medida tampoco surja efecto, en López y Planes están determinados a ir a fondo por la vía judicial, agotando las instancias que resulten necesarias para obtener datos que resultan trascendentales en los tiempos que corren en la economía rojiblanca.
Fuente: El Litoral