Ariel Rearte respiró aliviado después de la gran victoria de Unión frente a Argentino de Junín, en el Fortín de las Morochas. No era para menos. El conjunto santafesino venía golpeado por una serie de seis derrotas consecutivas y necesitaba imperiosamente reencontrarse con el triunfo. Lo hizo con autoridad, revirtiendo un arranque complicado para terminar imponiéndose por 91 a 71 en una cancha difícil y ante un rival que también se jugaba mucho. Tras el encuentro, el entrenador tatengue dejó en claro que el éxito tuvo un valor mucho más profundo que el resultado en sí.
“Sí, necesitábamos ganar, necesitábamos ganar y el gran inicio de Argentino hizo que tengamos que jugar en un nivel excelente el resto del partido. Tuvimos 30 minutos de alto vuelo”, expresó Rearte, poniendo el foco en la capacidad de reacción que mostró su equipo después de un primer cuarto muy desfavorable. El DT explicó que, ante el contexto adverso, Unión debió apelar a una rotación más corta y a jugadores con experiencia para acomodar el desarrollo del juego. Pero, más allá de las decisiones tácticas, lo que más destacó fue la personalidad del plantel para hacerse cargo del mal momento.
“Si bien acortamos mucho la rotación, necesitábamos jugar bien al básquet, jugar con un poco más de experiencia y conocimiento de la liga. Creo que los jugadores se hicieron cargo del mal momento, del mal inicio”, señaló. En ese sentido, remarcó que una de las claves para dar vuelta la historia estuvo en la defensa, especialmente para frenar las acciones individuales del rival, que había arrancado lastimando mucho desde el uno contra uno. “Pudimos defender muy bien las acciones de uno contra uno de ellos, estar bien defensivamente y llevarnos un partido que para nosotros era muy importante”, remarcó.
Rearte reconoció que Unión venía mostrando por momentos buenos pasajes de básquet, pero que no lograba sostenerlos ni cerrar los partidos. Por eso, en la previa de este cruce, el gran objetivo había sido volver a encontrar la identidad defensiva del equipo. “Teníamos rendimiento bueno durante un tiempo y no podíamos cerrar los partidos, así que la energía estaba puesta en recuperar la memoria defensiva y volver a pasarnos la pelota en ataque”, sostuvo. La referencia no es menor, porque justamente el Tatengue mostró en Junín una versión mucho más compacta, solidaria y confiable. Después de un comienzo errático, logró cambiar la dinámica del partido y construir una victoria que lo volvió a poner de pie en la pelea de la Liga Nacional.
Al analizar el plan de juego, Rearte explicó qué tipo de partido imaginaban frente a Argentino y por dónde debía pasar la corrección tras el flojo arranque. Según detalló, el rival apostaba fuerte al desequilibrio individual de sus extranjeros, y Unión tardó unos minutos en ajustar esa defensa. “Hoy teníamos que trabajar mucho la defensa del uno contra uno de los americanos. El primer cuarto está ahí, se nos escapó, se nos fue arriba en el score, pero a partir de ahí pudimos congestionar bien”, analizó. Además, añadió: “Sabíamos que ellos iban a jugar mucho de dribling, uno contra uno, que teníamos que cerrar esas situaciones. Mitch se nos escapó un poquito en el tercer cuarto, pero a lo largo de los 30 minutos, a partir del segundo cuarto, estuvimos muy firmes en eso y en el rebote defensivo”.
En medio de los puntos altos individuales, Rearte también se detuvo en la tarea de Facundo Chamorro, a quien valoró especialmente por su aporte defensivo y su incidencia en momentos importantes del juego. “Facu la rompió en Platense, la rompió en Chivilcoy y volvió haciéndolo muy bien hoy. Él es un especialista defensivo”, señaló el entrenador, marcando la importancia de un jugador que le dio soluciones concretas para contener al rival.
Más allá del análisis del partido, Rearte también se refirió al impacto emocional que puede tener esta victoria después de una seguidilla tan dura. Y fue contundente al describir lo que significa perder para un grupo que venía sintiendo el golpe. “A nadie le gusta perder, salir de la cancha con una derrota. Este equipo tiene jugadores que van al frente. Hablamos mucho de recuperar de atrás para adelante y luego correr la cancha, que es lo mejor que hace el equipo”, afirmó.
Ya en el cierre, dejó una frase que resumió con claridad el momento del plantel y la importancia del desahogo conseguido en Junín: “Uno es responsable de lo que pasa, el profesionalismo se mide con victorias y derrotas. Ganar te revitaliza. Fuimos perdiendo partidos controlados, nadie nos sacó de la cancha, esto nos recupera la confianza y el rendimiento, eso nos llevará a jugar bien”.
Fuente: LT10