La ciudad de Santa Fe volvió a demostrar que está preparada para recibir grandes eventos deportivos. La tercera y última jornada del Nacional de Clubes Menores – Fase 1 Región Centro puso punto final a un fin de semana cargado de emociones, con una destacada respuesta del público y un nivel de juego que confirmó el crecimiento sostenido del handball en la región. Durante tres días, las canchas del CEF Nº 29, la Universidad Tecnológica Nacional, Cilsa y La Esquina Encendida albergaron una intensa programación con equipos provenientes de Santa Fe, Córdoba, Rosario y San Nicolás, que brindaron espectáculos de gran calidad tanto en la rama femenina como en la masculina
Las definiciones se disputaron en el CEF Nº 29, donde se vivieron encuentros vibrantes que mantuvieron el interés del público hasta el último minuto. En la rama femenina, el título quedó en manos de Automóvil de San Nicolás, que mostró solidez durante todo el certamen y se quedó con el primer puesto. El subcampeonato fue para Jockey Club de Córdoba, otro de los grandes protagonistas del torneo. El tercer puesto fue para Alianza de Villa maría y cuartas fueron las chicas de las chicas de Rosario. Entre los varones, Barrio Parque de Córdoba confirmó su gran presente deportivo y levantó el trofeo de campeón tras una destacada campaña. El segundo lugar fue para Automóvil de San Nicolás, que también realizó un excelente campeonato y volvió a instalarse entre los mejores de la Región Centro. El tercer puesto por para Regatas y cuarto para IL Peretz.
Más allá de los resultados deportivos, uno de los aspectos más valorados fue la organización del torneo, que volvió a posicionar a Santa Fe como una plaza importante para el desarrollo del handball argentino. Nora Janda, responsable de las selecciones santafesinas y del área de desarrollo en las categorías Mini, Infantiles y Menores, destacó el balance altamente positivo que dejó el campeonato. «El torneo fue un éxito. Siempre hay cosas para mejorar. Lo bueno es que se superó el número de equipos del 2025, en cantidad de participantes. Y que los equipos se fueron todos contentos. Eso siempre es lo más importante de una competencia de este nivel regional», señaló.
Además, remarcó el valor que tienen estos torneos para el crecimiento de los jugadores locales. «Los jugadores de nuestra Asociación también estuvieron mirando hasta el final y eso indica que quieren seguir creciendo. Estos torneos hacen que ellos vean que nos falta seguir trabajando mucho más para lograr objetivos deportivos. Mientras tanto se está trabajando para seguir creciendo. Esto nos da cuenta de que están entusiasmados», expresó.
Janda también resaltó el clima vivido durante las finales, donde el acompañamiento del público fue otro de los puntos sobresalientes del certamen. «Nuestros equipos fueron a alentar a los finalistas y se pudo observar la presencia de familiares y público en general. Las dos partes de la tribuna estuvieron completas de gente», comentó, reflejando el ambiente de camaradería que predominó durante toda la competencia. El cierre del campeonato dejó una imagen que sintetiza el espíritu del handball: deportistas compartiendo el festejo, familias acompañando desde las tribunas y dirigentes trabajando para que cada detalle estuviera a la altura de un torneo nacional.
Desde la Asociación Santafesina de Handball, encabezada por su presidente Gastón Albornoz, se agradeció especialmente el compromiso de todas las personas que hicieron posible la organización del evento. El reconocimiento también fue para los directivos de las cuatro sedes que albergaron los encuentros: CEF Nº 29, Universidad Tecnológica Nacional, Cilsa y La Esquina Encendida, además del público que acompañó cada jornada. Una vez más, Santa Fe respondió con una organización eficiente, instalaciones acordes y una importante convocatoria de espectadores. El Nacional de Clubes Menores – Fase 1 Región Centro dejó campeones, grandes partidos y la certeza de que el handball continúa creciendo en la región, impulsado por el trabajo conjunto de dirigentes, entrenadores, deportistas y familias que hacen de este deporte una verdadera comunidad.
Fuente: El Litoral