Después de casi cien dias de parate obligado por el coronavirus, el rugby santafesino volvió a los entrenamientos esta semana con la mira puesta en jugar alguna competencia antes de que finalice la temporada. Bajo medidas de seguridad estrictas, el que regresó a los entrenamientos fue el plantel superior de Santa Fe Rugby Club. Lo hizo en el predio que la entidad de Sauce Viejo posee como anexo en el Card, una adquisición que se acondicionó y hoy cumple un rol clave.
En el ingreso al anexo de Santa Fe Rugby, el cual se encuentra ubicado detrás del sintético de agua que la Asociación Santafesina de Hockey posee en el sur de nuestra capital, a los jugadores se les tomó la temperatura como así también al resto de los asistentes, que va desde el cuerpo técnico hasta los dirigentes. Vale destacar que solamente se dispuso de 45 minutos de entrenamiento, el cual consistió en una primera etapa de acondicionamiento físico, bajo las órdenes del profesor José Jacquat, y posteriormente algunos ejercicios técnicos de rugby, sin contacto y sin pasarse la pelota. Toldo bajo la observación del vicepresidente de la institución, Leandro Valdéz.
El head coach del plantel superior de Santa Fe Rugby, Pablo Pfirter, expresó que «estamos todos muy contentos, estábamos todos muy ansiosos y con muchas ganas de volver a entrenar. Lógicamente que con todos los cuidados y precauciones de esta etapa de la pandemia. Estos meses estuvimos viéndonos virtualmente, con análisis de videos, charlas y demás. Mucha capacitación para los entrenadores, cosa que estuvo más que bien». «Después pasamos a la etapa de diagramación de los protocolos, ahí estuvo Alejandro Méndez, que es un profesional que está especializado en la materia, y forma parte de nuestro staff de entrenadores. Con lo cual nos vino muy bien, se preparó el protocolo del club, siguiendo lógicamente los lineamientos de la Unión Argentina de Rugby y de las autoridades sanitarias» le dijo el entrenador a UNO Santa Fe.
El exentrenador del seleccionado de seven de la Unión Santafesina de Rugby explicó que «nosotros tenemos dos protocolos. Uno para el funcionamiento en el gimnasio, y otro para las actividades en el campo de juego. Las que se hacen en cancha están reducidas, ya que la práctica es sin contacto, tenemos bien separados los jugadores por grupo y por parcelas. No se mezclan los grupos y los jugadores, eso es para asegurar la trazabilidad de los jugadores. Los mismos grupos que se usan en campo, son los que trabajan en el gimnasio. Con lo cual están bien delimitados los equipos de trabajo». En relación a que tipo de torneo cree que se puede llegar a jugar sostuvo que «nosotros tenemos las expectativa que más cerca de fin de año se pueda llegar a jugar alguna competencia. Hay que ver como está la realidad de las distintas regiones. Esperamos tener competencia, queremos jugar y comenzamos a prepararnos para eso. Hoy sin muchas expectativas de fechas, pero si con la intención que en algún momento se pueda».
«La ansiedad nos agarró a todos. Desde los jugadores, dirigentes, entrenadores, y allegados, así que lo único que nos queda es aplicar el protocolo que nos pide la UAR y el que nos impartieron desde el estado provincial», le dijo Alejandro Méndez a UNO Santa Fe. Méndez, integra el staff de entrenadores, pero también es médico, y explicó que «hay una serie de tareas que se hacen con el protocolo. Al ingreso al predio pudiste verificar la toma de temperatura, el lavado de manos, la entrega de la declaración jurada de cada jugador, en donde certifican que hace catorce días que no viajan, que es lo que indica el decreto provincial».
En relación a lo que se hace en el anexo pegado al Tiro Federal comentó que «acá dentro del campo de juego, o zona de entrenamiento, se realizan las tareas sin contacto, a moverse dentro de los espacios que son cuarto de cancha para seis o siete jugadores. La práctica tiene una etapa física y otra técnica, siempre teniendo en cuenta el mantenimiento de la distancia entre ellos». En cuanto a la importancia de volver a entrenar fue categórico al señalar que «lo importante acá, en esta etapa del regreso, es que primero se juntan. Con lo cual se pueden ver la cara, a volver a famliarizarse como sucedió hasta marzo, y a partir de ahí, si bien no hay fecha de vuelta para competir, es empezar a hacer un trabajito para divertirse, para hacer algunos movimientos que en la casa no se podían hacer»
Fuente: UNO Santa Fe