El 22 de julio de 1995 Colón comenzó a dejar atrás 14 temporadas de postergaciones y fracasos deportivos, ya que en el Jardín de la República, derrotó a San Martín de Tucumán por 1-0, con el recordado golazo que convirtió Adrián Marini. Siete días más tarde se jugaría la revancha en el Brigadier López, donde el equipo que dirigía Nelson Pedro Chabay se quedaría con el triunfo por 3-1, con los tantos de Miguel Ángel Gambier (en dos oportunidades) y Pedro Uliambre.
Aquel equipo Sabalero formaba de la siguiente manera: Leonardo Díaz; Hugo Ibarra, Horacio Ameli, Marcelo Kobistyj, Dante Unali; Javier López, Ricardo Kuzemka, Ricardo Solbes, Gabriel Gónzalez; Pedro Uliambre y Miguel Ángel Gambier. De esa manera, el Sabalero le puso fin a 14 temporadas seguidas en la segunda división del fútbol argentino, para permanecer en Primera División hasta 2014, donde pagó muy caro la crisis institucional que terminó con la salida del ex presidente Germán Lerche.
El recuerdo de Chupete
“¿Qué me acuerdo de mis inicios en Colón?, que practicábamos en la cancha Verdirame, la anterior auxiliar, que era todo piedra y vidrio… Y los técnicos de inferiores, como Olivera, Totono Franco, Rodríguez…”, contaba Adrián Marini, el popular “Chupete”, a El Litoral.
— Sus inicios en Colón: “Eran tiempos en que venían muchos jugadores de afuera, el equipo no llegaba a nada, jugaba mal y no ganaba. A partir de ahí, hubo una reestructuración. El presidente era Busaniche y ahí entramos el Tato Enrique, Ferrer, yo, el Negro Ortiz, Carlitos Correa y varios más. Reynaldo Volken era el técnico y me llevó a Buenos Aires a jugar contra Tigre. Tenía 17 años y entré en el segundo tiempo con Rolando Barrera”.
— Su primer clásico: “Fue en la cancha de Unión y lo ganamos 2 a 1. Cincunegui y yo hicimos los goles. El mío fue de cabeza en el arco de la tribuna de las bombas. Lo grité como loco, no sabía para qué lado correr. Yo siempre fui hincha de Colón, así que fue muy especial para mí y me di cuenta de que para la gente también. Fue una locura ese partido. Hacer un gol y treparte en el alambrado con tu hinchada, era algo hermoso”.
— Ese accidente: “Bajando del puente carretero había un bache, se me reventó la rueda delantera derecha, me fui para el costado y golpeé contra un árbol. Me quebré dos dedos del pie, tuve un golpe en la rodilla y un golpe en la cabeza con pérdida de conocimiento. Me atendió el Lalo Vega, el Tano Porta y Calvo, habían muchos médicos que estaban al lado mío. Me llamaron de todas partes”.
— La tarde en Tucumán: “Cuando íbamos a la cancha de San Martín y cruzábamos por la plaza principal, era todo humo de parrillas, la gente haciendo choripán y alentándonos. Fue el día que hice el gol y ganamos. Quería ir a la tribuna a gritarlo con la gente”.
Fuente: Diez en Deportes