En Unión estaban expectantes por lo que sucediera con los pagos que debía recibir Rosario Central por las ventas de Leonardo Gil y Giovanni Lo Celso. Más que nada, porque había un compromiso que, si eso se daba, se iba a intentar cancelar el saldo por los pases de Diego Zabala, Damián Martínez y Emanuel Britez. De acuerdo con las cifras que maneja la dirigencia tatengue, actualmente el Canalla le estaría debiendo 900.000 dólares (una cifra cerca a los 60.000.000 de pesos, por un valor de cambio estipulado con antelación) y en las últimas horas le habría girado 5.000.000 de pesos. Una buena noticia que debe ser tomada con pinzas, ya que el objetivo es que Unión no lo inhiba cuando arranque el fútbol.
De todas maneras, es un monto que le sirve al elenco santafesino para cumplir con algunas cosas que estaban pendientes, aunque todo venía estando controlado. En las últimas horas, y luego de que se hiciera efectivo el pago de este monto, los medios rosarinos se hicieron eco de los chispazos que hubo dentro del plantel de Central por esta noticia, ya que hay varios meses de sueldos atrasados y, desde ya, los jugadores quieren cobrar. Demás está decir que Unión está ajeno a esto y reclama lo que le corresponde, pero sin dudas que esto agudiza todavía más la crisis económica que padece el elenco de la Cuna de la Bandera, que debe tapar baches por todos lados.
FUENTE: DIEZ EN DEPORTE