Hace aproximadamente 5 meses, en plena pandemia, Cristian «Bocón» Torres empezó con la idea de formar a los chicos de su querido barrio, para sacarlos de la calle, para de alguna manera educarlos, darles la atención que necesitan y usar una vez más la pelota como excusa para reunirlos a todos en la vecinal. «Arranqué solo, con solamente 5 pelotas y 10 chicos. Se fueron sumando y hoy en día ya son más de 100 chicos, de entre 5 y 13 años, que están entrenando conmigo. Siempre trato de guiarlos, de aconsejarlos no solo en el deporte sino en la vida, transmitirles lo que uno ha vivido en años anteriores», afirma el «bocón» Torres con un afecto casi paternal.
Los problemas que se presentan a diario
Una de las partes más difíciles de este nuevo trabajo que lleva a cabo Cristian, es el de llevar consigo la responsabilidad de cuidar a sus alumnos. «Conociendo el barrio, uno tiene que estar preparado para todo, pensar siempre que te va a pasar algo. Por ejemplo, con los chicos más pequeños, de 5 a 8 años, entreno adentro de la vecinal porque a veces vienen otros chicos más grandes y fuman delante de ellos o se drogan, y por supuesto no es bueno para los más chiquitos. Con los mas grandecitos entrenamos atrás de la vecinal, al aire libre, y ahí es donde hay que estar siempre más atento, siempre cuidando a los chicos de las motos que pasan muy rápido, viendo que no se vaya ninguno muy lejos y demás, ya estamos acostumbrados, es así la situación no solamente en Yapeyú sino en todos los barrios».
Pero la inseguridad no es el único de los problemas a los que se enfrenta a la hora de trabajar con los chicos, sino también la falta de recursos como pelotas, conitos, pecheras y otros elementos básicos que hacen falta en un entrenamiento de fútbol. «Calcula que son 100 chicos y solamente somos 2 profes (trabaja junto a Mauro Torres) y 10 pelotas, nos hace falta de todo. Por ahí estaría bueno que venga alguien a ver, un político o alguien de peso que esté dispuesto no solo a hacer una campaña política, sino a ayudar de verdad: que les den un desayuno a los chicos, frutas, agua potable, etc. Siempre tratamos de hacer rifas, sorteos y de vender tortas que donan las mamás de los chicos. Es así como nos manejamos y es nuestra manera de ponerle el pecho a la situación».
Un pedido de ayuda
«Yo presenté un proyecto al gobierno para que me den algún tipo de subsidio para que yo no le tenga que cobrar a los chicos nada, porque sino es contraproducente. Diego Tacundo fue el primero en reconocer el trabajo y de esa manera nos tendió una mano. Acá hay familias que tienen 10 chicos y no te pueden pagar, ¿cómo hacen? Con una realidad como la de hoy, es imposible. Yo no quiero que me regalen plata, pero nadie ayuda. Cuando necesitan algún voto están en los barrios, sino no».
En la entrevista con El Litoral, el Bocón fue consultado sobre cuál es su objetivo con estos chicos: «Mi objetivo principal es sacarlos de la calle. Hay muchos chicos que van a las 4 de la tarde a entrenar y no se van hasta las 10 de la noche. No sabes dónde están los padres ni qué hacen. Largan a los chicos, vienen descalzos, sin comer y sin siquiera agua. Yo les pido siempre que lleven una botella cada uno y te dicen que no tienen porque en sus casas no sale el agua. Son cosas que de verdad te duelen en el alma», confesó Torres con notoria tristeza.
Fuente: El Litoral