Ignacio Zulberti, nacido el 1 de junio de 1996 (25), de 198 centímetros, con pasado reciente en Parque Sur (Concepción del Uruguay), se convirtió en el último fichaje de Colón para la temporada 2021/22 de la Liga Argentina de Básquet. El tandilense llegó como juvenil al Peñarol (MdP) campeón en 2014. Después pasó por Independiente (Tandil) y Gimnasia (LP), para luego recalar en Atenas (La Plata). El sobrino del Chino Zulberti, histórico exponente del básquet nacional, promedió con Parque Sur la campaña anterior: 7,9 puntos; 6,8 rebotes y 1,4 asistencias con 53,6% en dobles; 28% en triples y 47,1% en tiros libres durante 23’6” por juego en 20 presentaciones.
El plantel sabalero
COLÓN (SF) – DT: Ricardo De Cecco (sigue)
BASES: Tomás Ludueña, Lautaro Pividori (U23)
ESCOLTAS: Tomás Gutiérrez (U23), Matías Cueva
ALEROS: Joaquín Ríos, Augusto Duarte (U23)
INTERNOS: Matías Bernan (U23), Patricio Aranda, Freddy Marín (extranjero), Ignacio Zulberti
“Me toca demostrar la calidad del básquet cubano en Colón”
Colón no esperó más las idas y vueltas de Pedro Bombino y la gente que lo representa, y se movió rápido para asegurar un fichaje de peso en la pintura. También el acuerdo se selló con un cubano, en este caso Freddy Marín, quien arribará en los próximos días proveniente de Bolivia donde jugó hasta hace pocos días la Libobasquet con Amistad de Sucre.
En un mano a mano con MARCA PERSONAL confesó que “estoy preparándome para llegar en forma y ayudar al equipo. Mi meta era poder jugar en Argentina para probarme como jugador, esta chance se da por mi agente el Zurdo Miravet para concretar esta negociación”. Más adelante reconoció que “con Pedro (Bombino) estaba siguiendo el equipo de Colón, él fue compañero de la Selección de Cuba, lo conozco desde niño, ahora me toca a mí demostrar la calidad del básquet cubano en Colón”.
Cuando debió trazar un recorrido como jugador, Marín añadió que “empecé desde los 8 años a jugar, estuve en Cuba todos los niveles, integré selecciones de menores y mayores, estuve en China, México, Belice, ahora en Bolivia desde 2019, con Amistad de Sucre disputé la última Libobasquet”. Colón fue a buscar centímetros y un hombre de peso en la pintura. En ese sentido, el centroamericano admitió que “yo soy un alero pero por mis condiciones físicas y estatura necesitan un centro aunque en el básquet moderno no hay centros, hoy los jugadores altos tiran de tres, me considero un jugador versátil y puedo ocupar varias posiciones”.
Antes de su despedida soslayó que “estoy esperando saber para tener la fecha definida de viaje, mientras tanto sigo entrenando acá con profesores que me están ayudando, preparándome para llegar en las mejores condiciones ya que por la cuarentena estaré varios días sin tocar la cancha”.
FUENTE: DIEZ EN DEPORTES