Andrés Marcelo Nocioni pasó por Santa Fe y a días de iniciarse el Mundial de Básquetbol de China, se refirió al seleccionado nacional, fundamentalmente con el gran objetivo que tiene por delante el equipo de Sergio Hernández. Dio una conferencia de prensa y posteriormente una charla sobre liderazgo.
Se pudo apreciar las presencias de Cosme Zubela, aquel empresario que en el Mundial de 1990 cobijó en nuestro medio a la selección de Yugoslavia, que a la postre se coronara campeona; los hermanos Diego y Marcelo Sagardía; dirigentes de la Asociación Santafesina de Básquetbol, encabezados por su titular, Roberto Monti; dirigentes como Marcelo Sabatini y Luis Desábado; directores técnicos, como Juan Francisco Ponce, Gustavo Eggel, Daniel Dorfman, Mariano Espinosa y RobertoAndrés Monti (h).
La selección
“El hecho que sea este día en que haya agendado esta charla, es pura coincidencia. Sin lugar a dudas, que uno de los días históricos para el básquetbol y el deporte argentino fue aquel 28 de agosto. Ganar una medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, es un hecho superlativo. Justo hoy se cumplen 15 años de la obtención del título”, señaló “Chapu”.
En el inicio de la conferencia de prensa y al ser consultado sobre el conjunto que está a punto de comenzar el certamen mundialista dijo que “al equipo lo veo bien. Es un equipo llamativo, lindo de ver, son jugadores que tienen buen corazón y gran talento. Muchos están en los mejores niveles de Europa y pronto algunos pueden pegar el salto a la NBA”.
“Los resultados pueden ser injustos y a veces no se valora el trabajo por ser exitista. La Selección es un equipo competitivo, duro. No creo que ninguno se sienta cómodo jugando contra nosotros. Va a hacer un buen papel. Uno de los objetivos es estar entre los mejores 8 del mundo”.
Cuando se refirió a una comparación con la Generación Dorada, Nocioni no dudó en señalar que “no hay que compararlos. Hay que darle todo el apoyo y las herramientas necesarias para que sean ellos mismos, que jueguen a su manera y que crezcan como lo están haciendo y demostrado”.
El retiro
A poco más de dos años de su retiro del básquetbol profesional, Andrés expresó: “no siento nostalgia de jugar. Por suerte lo hice todo, cuando terminé mi carrera fui un afortunado. No tuve lesiones o circunstancias ajenas a mi trabajo que me hizo dejar. Fue decisión propia, ahora que no juego más me doy cuenta que disfruto y me gusta mucho. Es una pasión el básquet, la pasión es muy importante en todo lo que hacemos siento pasión por el básquet y lo comprobé con mi retiro”.
“Eramos jugadores que en sus equipos eran líderes, pero en la selección todos íbamos para un mismo lado, teníamos el mismo objetivo. Y con respecto al ego, cada uno debería tenerlo, pero bien entendido”.
“Rescato una anécdota con Manu. Me dijeron que tenía que marcar a un jugador en un Mundial y acepté el reto. Manu me dijo al oído que no lo encimara tanto, porque me iba a hacer un nudo. No le hice caso”.
“Cuando lo marqué, pasó lo que me dijo Manu. Después, en otra situación, logré quitarle el balón e hice una conversión con volcada y se la grité a Manu. Es bueno tener ego, pero bien entendido, por supuesto”.
Fuente: El Litoral.