Más allá de los rumores con relación a la sede de la final por el trofeo de Campeones, Colón quiere tener algunas precisiones para el armado de la logística para afrontar ese partido y es por ello que el vicepresidente del club, Horacio Darrás, se puso en contacto con los organizadores y también con el capitán del equipo, Christian Bernardi, a fin de ir conociendo algunas cuestiones organizativas para transmitirlas al plantel.
Si bien falta bastante (un mes), la realidad es que la sede está designada (Santiago del Estero) pero los rumores hablan de un posible cambio teniendo en cuenta que hay enormes chances de que el campeón sea River, de este torneo y que la capacidad de convocatoria de los dos clubes pueda obligar a pensar -al menos eso, pensar- en un posible cambio de escenario y llevar el partido a un estadio más amplio.
Entre el Madre de Ciudades (algo más de 30.000 espectadores) y el Mario Kempes cordobés (60.000) hay una gran diferencia. El vice Alonso ratificó lo que se ha dicho desde siempre. Y esto es que el partido tiene una sede designada que es Santiago del Estero, donde también se va a jugar la final de la Copa Argentina en diciembre. Pero hay un «run run» que menciona la posibilidad de un cambio.
Sea en Santiago del Estero -como se le ha dicho a Colón- o en cualquier otro lugar, hay que armar la logística. En este aspecto, Colón tendría previsto repetir lo que se hizo para los partidos finales en San Juan. Es decir, viajar el día anterior en vuelo charter y volver apenas culminado el encuentro. Tanto el vuelo como el hotel para la delegación, corre por cuenta de la organización. Y en esta oportunidad, a diferencia de la final de la Copa de la Superliga, está definido que habrá premio para el equipo que logre el Trofeo de Campeones.
Cabe aclarar que en esa ocasión, el premio podría haberse dado en el caso de venta de entradas, algo que no ocurrió debido a que el partido entre Colón y Racing (como la semifinal con Independiente) se jugó a puertas cerradas en la capital cuyana. Ahora habrá público de las dos parcialidades y se jugará con un aforo del ciento por ciento. En el caso del aforo, es algo que se empieza a dar desde esta fecha en el fútbol argentino. Respecto a que puedan ingresar las dos hinchadas, el Trofeo de Campeones -así como la final de la Copa Argentina- serán excepciones, aunque se habla desde los ámbitos gubernamentales, que la idea es que haya público visitante el año que viene.
El otro tema del que no se tienen mayores precisiones, es el referido a la venta de entradas para este partido. Ya fue tratado el asunto en reunión de comisión directiva, pero se aguardan precisiones que, por el momento, los dirigentes no tienen. Por otra parte, en Colón ya se está hablando respecto de la continuidad o no de algunos jugadores. Cristian Ferreira no tiene opción y en principio debe volver en diciembre a River. La única chance sería que se renueve un préstamo, pero la realidad es que estaría jugando sus últimos partidos en Colón. Algo similar ocurre con el colombiano Yeiler Góez y también con Alexis Castro, más allá de que en este caso, Colón tiene una opción para adquirirle su ficha a San Lorenzo.
Hay un par de casos concretos que hacen pensar a la dirigencia. Uno de ellos es el de Mura, cuyo préstamo vence en diciembre y Colón tiene una opción. Lo propio ocurre con Piovi, aunque en este caso es muy evidente que Racing -dueño de su ficha- pretenderá ponerlo como parte de pago del pase de Chancalay. El club de Avellaneda tomó la decisión de adquirir no sólo el pase de Chancalay sino también el de Copetti. Por Chancalay, la opción está fijada para la compra del 50 por ciento o de la totalidad del pase. Si Colón lo quiere a Piovi (es un jugador que interesa porque puede jugar en varios puestos y anduvo bien), seguramente habrá una negociación que contendrá a los dos futbolistas.
Fuente: El Litoral