Entre todos los males que tiene Colón en esta temporada de ascenso, la falta de gol empieza a transformarse en un rubro alarmante. Tanto o más peligroso que los goles de cabeza que le hacen al Sabalero. La sequía es casi total: apenas el bonito gol de “Nacho” Lago contra Chacarita y nada más en los últimos siete partidos; después nada de nada.
No se le abre el arco a Gigliotti, tampoco a “Pulga”, mucho menos a Castro y ni qué hablar de Barreto. El de Lago fue ése y nada más. El equipo quedó con poco festejo en redes ajenas: el “Puma” Gigliotti con 6, Federico Jourdan 4, Christian Bernardi 2 y después todos con un solitario grito (el pibe Matías Córdoba, Brian Negro, Sanguina, Castro, Lagos, Talpone, Yunis y uno en contra). Poco, muy poco: 21 goles en 30 partidos en el ascenso.
En medio de la vieja discusión “tribunera” acerca de “que pongan la cara los grandes” o “prefiero a los pibes del club”, aparece la ráfaga goleadora del “Tanque” Iván Ojeda, de 20 años y con contrato profesional. Con el gol viene derechito: le hizo dos a Atlético y Tiro en Reconquista por la Copa Santa Fe y ahora lo clavó a Barracas Central en el 1 a 1 de reserva de AFA.
De la mano de quien lo conoce y mucho, Martín Minella, el “Tanque” fue titular en la reserva sabalera: Gian Piaggio; Santiago García, Luca Campagnaro, Nazareno Luque, Brian Peralta, Ramiro Soperez, Mateo Lizondo, Thiago Barría, Lucas Genolet, Iván Ojeda e Ignacio Sinturión.
Sin dudas, pensando en el clásico semifinal contra Unión por la Copa Santa Fe, este sábado a las 15 en el Cementerio de los Elefantes sin público, es la carta de gol más importante para los chicos de Martín Minella. Después de superar dos graves lesiones, el pibito que llegó desde Pucará pasa por su mejor momento.
Si bien faltan días para los dos compromisos (el de reserva es el sábado y contra Talleres de Escalada el domingo), muchos se preguntan en el Mundo Colón si este momento del “9” de la reserva le hace ruido a Ezequiel Medrán. ¿Podrá dar un volantazo subiendo a Iván Ojeda y pateando el tablero?.
“No se trata de grandes o de chicos, tiene que jugar el que uno vea mejor sin importar la edad”, dijo Medrán ni bien llegó a Santa Fe. Después de las dos lesiones, con mucha insistencia de Martín Minella a los dirigentes, el “Tanque” firmó por dos años su contrato profesional con la entidad del Barrio Centenario. Hace poco, su representante, Maxi Duarte, le acercó dos chances de salida. “Mi sueño es debutar en Colón, quiero quedarme en mi club a pelearla”, respondió Ojeda.
Si bien faltan un par de días para definir el once titular que pisará el muy mal césped en Remedios de Escalada, lo del goleador de la reserva llama la atención. En el medio de la sequía (un gol en siete partidos) y en el peor de los desiertos, un vaso de agua siempre es solución. Tenga la edad que tenga. Lo que importa es que tenga gol.
Fuente: El Litoral