Luego de los incidentes registrados tras el empate sin goles entre Unión y Belgrano de Córdoba en el estadio 15 de Abril, Paulo Poccia, director técnico del equipo femenino Tatengue, brindó su versión de los hechos y sostuvo que lo sucedido no debe atribuirse a una sola parte. “No es echarle la culpa a Unión, a Belgrano o a cualquier persona. De cada lado hay que admitir los errores que hemos tenido. Belgrano tuvo su error, nosotros tuvimos nuestro error. Fue compartido”, expresó.
El entrenador remarcó que, según su mirada, la situación fue relatada de manera parcial y señaló que el conflicto se originó tras un insulto dirigido a una alcanza pelotas del club local. “Se transmitió como que Unión fue 100% el que inició todo esto, cuando realmente no fue así. Como toda acción hay una reacción. Creo que se contó solamente la reacción y no la acción”, sostuvo. Además, indicó que se trataba de chicas de 12 años que estaban viviendo la experiencia de participar de un partido de Primera División. “Las chicas estaba viendo no solo a las jugadoras de Unión, sino también a las de Belgrano, que son conocidas en el fútbol argentino, son de selección”, agregó.
Poccia también se refirió a las declaraciones posteriores al encuentro y consideró que algunas entrevistas pudieron haber tenido una intención negativa. En ese marco, explicó que desde Unión buscaron ejercer su derecho a réplica y que por eso se dispuso que una jugadora del plantel hablara con la prensa. “No sumó para el fútbol femenino, pero tampoco fue realmente como se vio en las imágenes que subieron algunos medios partidarios de Córdoba”, señaló.
Por último, el DT negó de manera enfática las acusaciones vinculadas a racismo o actitudes machistas y defendió la conducta de su cuerpo técnico. “Nunca le faltamos el respeto absolutamente a nadie: hombre, mujer, árbitro o jugadora. Que se diga eso es un tema muy sensible. Nosotros también tenemos la culpa y reaccionamos ante una acción, pero no es tan así como se cuenta la historia”, concluyó.
Fuente: FM Sol