Zurbriggen, Schattmann, Slider, Solanas y Cosolito fueron los de mejor rendimiento durante la primera etapa del torneo. Las opiniones de entrenadores y protagonistas a horas del regreso de la LNB.
“Para mí el factor más importante y que englobaría todo, ya que lo visible encuentra su sustento en lo invisible, es el de su fortaleza mental, el saber muy claramente lo que quiere, cómo lo quiere lograr y fundamentalmente llevarlo a cabo. Eso tiene que ver con lo que no se puede apreciar: cómo transita el día a día, sus hábitos de entrenamiento y de vida, su enfoque y sus ganas de desarrollar su carrera deportiva bajo parámetros de excelencia”. Gabriel Piccato, técnico de nuestro seleccionado, habla de uno de los elegidos (Fernando Zurbriggen) por Prensa CABB para formar el Top 5 de los mejores jugadores argentinos de esta joven temporada de la Liga Nacional -retoma este jueves- pero, en realidad, podría hablar de cualquiera de los otros cuatro.
Este selecto grupo quedó integrado por Fernando Zurbriggen -base de Obras-, Leonel Schattmann -tirador y capitán de Boca-, Jonatan Slider -goleador de la LNB con la camiseta de Argentino de Junín-, Matías Solanas –ascendente figura de San Martín- y Mauro Cosolito, completo perimetral del líder Quimsa. En el debate, que incluyó a periodistas y entrenadores de la máxima categoría de nuestro básquet, entraron otros nombres, como los de Lisandro Rasio (Olímpico), José Vildoza (San Lorenzo), Marcos Saglietti (Libertad), Fabián Ramírez Barrios (Quimsa), Leonardo Lema (Atenas), Sebastián Acevedo (San Martín), Sebastián Vega y Franco Giorgetti (Gimnasia de Comodoro Rivadavia). Pero había que elegir cinco y en esta nota haremos un análisis que explicará el gran momento de ellos…
Zurbriggen es un armador de 23 años y 1m85 que se ganó la convocatoria de Piccato para la última ventana FIBA, en base a sus rendimientos durante las primeras semanas de competencia. Justamente, es el propio seleccionador y entrenador de Hispano Americano el que nos dio su opinión sobre la estrella del equipo revelación, Obras Sanitarias. “El primer motivo para fundamentar su gran momento tiene que ver con su rendimiento estable. Promedia 16.6 puntos, lo cual para un jugador en su rol de generador/anotador es muy alto. Además, tiene una valoración de 24.7, factor que nos dice que, en la toma de decisiones, hay un alto grado de acierto, y desperdicia poco. Promedia cinco asistencias, estadística también alta, ya que nos apoyamos en un ratio de asistencias/pérdidas de 2.21. Eso nos indica que sus pases de gol están muy por encima de los balones que pierde. Generalmente, quien asiste mucho suele también entregar algunas pelotas, pero en este caso no es así. Entonces, en la dualidad de su rol, está respetando los dos parámetros más trascendentes: cuando la pasa, lo hace con alta precisión, y cuando anota, respeta los índices de eficiencia (52% en dobles y 40% en triples), lo cual es muy difícil porque se supone que cuanto más tiros lanzados, más difícil es mantener la efectividad», expuso.
«Su media de tiros libres es alta con respecto a los de campo, lo cual indica que no sólo utiliza su lanzamiento exterior y maniobras intermedias, sino que logra profundidad, ya que va seguido a la línea y logra anotar seis de siete libres por juego. Algo que no es usual para los jugadores en su posición, es la cantidad de rebotes que toma (7.6). Hablamos entonces de un jugador muy completo, sobre todo por su juventud. Quedaría como apartado a mejorar quizás su lado defensivo que está dentro de lo normal, pero si no jugara tantos minutos (promedia 28.4) mejoraría eso automáticamente, ya que sin proponérselo, y a nivel inconsciente, hay una compensación”, interpretó Gabriel, fiel a su pasión por las estadísticas avanzadas.
Por último, el DT santafesino hizo hincapié en el paso adelante que dio el base esta temporada, para convertirse en el referente del equipo. “En un segundo aspecto, en el armado del plantel de Obras para esta torneo, él tuvo que sustituir y hacerse cargo de lo que dejó la salida de Pedro Barral, y eso siempre es difícil. Fernando asumió ese liderazgo con mucha naturalidad y eficiencia, algo muy valorable porque todo cambio produce una resistencia. De mantenerse en este camino, su crecimiento será como hasta ahora, con índices muy altos”, cerró su análisis.
Zurbriggen, por su parte, cuenta el trasfondo de su alto nivel: “Me propuse durante la cuarentena mejorar dos cosas. Lo primero, el entendimiento del juego, que me faltaba. Identificar los momentos en los cuales acelerar y en los cuales parar, saber cuándo era para mí y cuándo para otros. Vi muchos videos, míos y de otros jugadores como referencia, en especial de Campazzo, quien ya tiene un master en administrar su alta intensidad y lucidez mental para orientar el juego. Me puso muy feliz, en este comienzo de la Liga, ver que me había servido, que podía ver cuándo pasar o generar ofensivas. Y esa lectura me llevó a mejorar lo segundo, el tiro. Administrar mejor los ritmos me levantó la eficacia. Creo que todo esto tiene que ver también con el cambio de edad, la madurez, asumir las nuevas responsabilidades, empezar a crecer dentro del juego y aprender a administrar los momentos. También se dio que mi nuevo rol en el equipo coincidió con el momento deportivo y con mi crecimiento individual. Es una suma de cosas, un combo que me permitió este salto de calidad”, explicó el capitán de Obras, que marcha tercero en la tabla de posiciones, con un plantel muy joven.
Fuente: Prensa CABB