Durante la mañana de este martes, el flamante manager Diego Colotto y el entrenador de Colón, Ezequiel Medrán, le comunicaron a ocho jugadores del plantel actual que no serán tenidos en cuenta para la temporada 2026.
Entre los ocho jugadores se destacan los nombres de Luis Miguel Rodríguez, Emmanuel Gigliotti, Christian Bernardi y Guillermo Ortíz. Los cuatro restantes son Gonzalo Bettini, Oscar Garrido, Nicolás Fernández y Gonzalo Soto.
En cuanto a las particularidades, de estos nombres seis culminan contrato el 31 de diciembre del 2025. En tanto que, los que tienen contrato vigente para 2026 son Luis Miguel Rodríguez y Gonzalo Soto, con quienes la institución se sentará a negociar para buscar rescindir sus víncu
Al menos 15 refuerzos
El diagnóstico es claro: Colón necesitará sumar una importante cantidad de jugadores para volver a ser competitivo. La base disponible hoy está integrada, en su gran mayoría, por futbolistas surgidos de las divisiones inferiores o que vienen teniendo rodaje en el primer equipo. A ese grupo se agregan los nombres confirmados de: Facundo Castet, Nicolás Talpone, Ignacio Lago y Nicolás Thaller. La intención es sumar alrededor de 15 incorporaciones, apuntando a experiencia, jerarquía y perfiles que puedan convivir con un plantel joven al que se buscará potenciar.
Uno de los casos que Colotto quiere evaluar personalmente es el de Facundo Castro. Más allá de que no estaba en los planes de Medrán, el secretario deportivo considera que el delantero puede ser útil en la próxima temporada y pretende conocer su estado físico, su disposición y su situación contractual antes de tomar una decisión final.
Un proyecto integral: de Primera a inferiores
Aunque la urgencia inmediata pasa por armar el plantel profesional, Colotto llega con la idea de impulsar una refundación estructural del fútbol de Colón. La intención es renovar el proyecto integral, desde Reserva hasta las categorías menores, con una reorganización de cuerpos técnicos, nuevas metodologías de trabajo y objetivos de desarrollo que estén alineados con la identidad deportiva que se quiere construir. La meta es ambiciosa: que el club vuelva a tener un sistema de formación sólido, coherente y que nutra de manera constante al plantel de Primera.
Antes de avanzar con refuerzos, Colón debe resolver dos cuestiones determinantes. La primera es levantar la inhibición en FIFA por la deuda con Alberto Espínola, condición indispensable para poder inscribir jugadores. La dirigencia trabaja contrarreloj para destrabar la situación en los próximos días. El otro punto clave es cumplir con el compromiso asumido por Alonso ante el plantel profesional. Tras conocer que un grupo de jugadores se presentó en Agremiados para reclamar sueldos adeudados —principalmente derechos de imagen acumulados desde agosto—, el presidente prometió pagar al menos un mes esta semana para evitar que la protesta avance. Cumplir ese paso es vital para estabilizar el clima interno y poder avanzar en el armado del nuevo Colón.
Fuente: Soy Deportes / UNO Santa Fe