Impulsados por el deseo de resurgir y posicionar a la institución en los primeros planos del básquetbol, Colón cumplió con el anhelo de entreverarse en la Liga Argentina la última edición. Al Sabalero le costó la adaptación y se amigó en pocas ocasiones con las mieles de la victoria, aunque consiguió terminar en el duodécimo puesto de la Conferencia Norte. Además, el club vivió un reverdecer con la disciplina y pudo jugar en su cancha.
El santafesino Ricardo De Cecco prosigue al mando de la embarcación, al igual que el alero Joaquín Ríos. Luego, los santafesinos se lanzaron al mercado para configurar su plantilla y trajeron al base Tomás Ludueña, al ala pivote Patricio Aranda, al escolta Matías Cueva y al interno Joaquín Zulberti. También ficharon a un extranjero, el cubano Freddy Marín (2.02 metros y 29 años). En tanto que como U23 acoplaron al base Lautaro Pividori, de paso por Comunicaciones de Mercedes.
San Isidro, el primer rival
Si hay un equipo que siempre presenta grandes expectativas desde el inicio de temporada, ese es San Isidro. Los Halcones Rojos reestructuraron gran parte de su plantel pero lograron conservar algunas piezas importantes, parte de su fisionomía y apoyado en los talentos jóvenes. La noticia más resonante más allá de los fichajes de jugadores, fue el regreso al club de Daniel Beltramo, un entrenador tan conocido como querido dentro de la institución que volverá a dirigir al equipo después de siete años. Pirincho es el DT con más partidos en la historia del club, y desde su impronta de buscar un básquet con mucho vértigo y dinámico, está claro que Sani será un equipo que se caracterizará por su juego ofensivo.
Es notorio que tiene material y mucho: Vittar y Stucky ya de por sí ofrecen ese combo de experiencia y talento; además de un todoterreno como José Montero, Gonzalo Romero como una garantía total, un ascendente Santi Assum como ese alero joven de mucho vuelo; y el dominante Juan Cruz Oberto en el juego interior, atravesando uno de sus mejores momentos desde lo personal. Los Halcones prometen una vez más ser de esos equipos protagonistas, con la revolución de los jóvenes y el deseo de revalidar la rica historia de la institución.