El director técnico de la 1° División de fútbol de Asociación Deportiva Juventud, Germán Montalbetti, lamentó los incidentes vividos en Nelson y se manifestó sumamente preocupado y contrariado por lo sucedido. En diálogo con la CSC Radio, Montalbetti se manifestó “bastante contrariado y molesto” con el tema porque “tener que salir a hablar por un acto de violencia no es lo que uno quiere” y lamentó que “la primer nota que uno da en el año tenga que ser por violencia”.
En ese marco, comentó que “en el segundo tiempo pasó algo que no debería haber pasado, con mucha gente de Nelson subida a los tapiales que están detrás de los arcos, y no se puede jugar así” e incluso mencionó que “en el inicio del partido de Reserva el árbitro de buena manera hizo bajar algunos hinchas porque los tapiales dan directamente al campo de juego, no hay tejido de por medio ni nada”.
“No se puede jugar así y hay que detener el juego, porque no pasa nada, hasta que pasa, y cuando pasa, todos somos humanos. Si bien yo estaba lejos, entiendo que hubo algunas agresiones a nuestro arquero, que de cierta manera respondió con algún insulto lo que es entendible, porque el jugador se calienta, se cansa. Y lamentablemente el que pierde siempre es el jugador porque al que insulta de afuera no le pasa nada, se va a la casa, y el jugador que responde se va expulsado y no puede jugar, y perjudica al equipo”, analizó.
“Estas son las cosas que desgastan”, admitió y recordó: “Yo no hablo con nadie, jamás en mi vida intercambié una palabra con alguien de la hinchada de San Lorenzo en un partido, y estuve dos años”. “Uno va, hace su trabajo de la mejor manera que puede y trata de evitar el afuera. Pero ayer me cansé porque en medio de todo el quilombo, yo estaba tratando de ver que la gente de Juventud esté bien, porque había familias, mujeres, niños, amigos y estaba preocupado, mientras tenía a un metro, a un tipo en un tejido insultándome y echándome la culpa de que todo había sido por un jugador mío que había provocado todo, que le enseñe educación y otras barbaridades. Y yo me reí porque hacía dos minutos el técnico de ellos me vino a pedir una cinta medicinal para el arquero de ellos que estaba lesionado y se paraba el juego continuamente porque el arquero no podía jugar, y nosotros le dimos la cinta que teníamos en el botiquín aunque nos quedamos sin cinta nosotros, en un gesto bárbaro del club. Y después tener un tipo que durante 10 minutos me insulte, me putee a mí, a mi vieja, a mis hijos, a mi mujer, hace que uno reaccione y se enfade”, relató el entrenador.
En ese contexto, lamentó que “hay mucha violencia, y no se tolera más en la cancha”.
Fuente: Esperanza Día x Día