Pasaron 40 días de la nota enviada por distintos referentes de los clubes de la ciudad al gobernador de la provincia, Omar Perotti, donde le solicitaban «una ayuda urgente a la crítica situación económica». En dicho comunicado conjunto, los clubes se declaraban en estado de crisis por la falta de ingresos a las arcas institucionales producto del cierre de sus puertas y suspensión de actividades. «Solo recibimos como respuesta silencio y desconsideración, y no sabemos por qué», sostuvo a UNO Santa Fe el referente de Gimnasia y Esgrima de 4 de Enero, Marcelo Sabatini.
#SalvemosALosClubes es el hashtag que circula en todas las redes sociales viralizado por dirigentes, trabajadores y por los mismos socios y asistentes de todos los clubes de la ciudad. «Los clubes seguimos esperando, hace más de un mes que pedimos ayuda al Comité de Crisis de la Provincia de Santa Fe y hace años que venimos alertando a las autoridades que no somos empresas, pero nadie nos atiende y aún estamos sin novedades», comienza el comunicado y continúa: «Cuando decimos que cada club está en una situación crítica, no exageramos, ni somos oportunistas: esta es nuestra realidad. Por suerte (y desgracia) unidos alzamos la voz y pedimos que nos ayuden. Somos uno de los pilares fundamentales para la contención social y cultural de toda la comunidad santafesina. El silencio no es una respuesta».
La mayoría de los clubes barriales, apenas pudieron pagar parte de los sueldos de sus empleados del mes de abril, gracias a la ayuda de Nación ATP (Programa de Asistencia de Emergencia para el Trabajo y la Producción), que estipula que el Estado pague una parte de los sueldos de todos los empleados (hasta el 50% del sueldo neto de cada trabajador que no puede exceder dos salarios mínimos vital y móvil –$33.750–). De esta ayuda, muchas instituciones deportivas quedaron afuera, como el caso del club El Quillá.
El comunicado emitido en abril al gobierno
COMITÉ DE CRISIS Covid-19 / Santa Fe
CPN OMAR PEROTTI
Gobierno de la Provincia de Santa Fe
Presente quienes suscriben la presente, como dirigentes de las asociaciones y clubes deportivos abajo enunciados; ante usted comparecemos y respetuosamente decimos:
La presente se basa en que como muchos sectores de la sociedad, nuestros clubes están atravesando un problema muy complejo en esta cuarentena, dado a que por un lado hemos tenido que suspender todas nuestras actividades y al mismo tiempo, debemos hacer frente a los costos fijos, dentro de los que se encuentran tanto servicios públicos, como haberes de la planta de trabajadores, entre otros.
Que cabe destacar la existencia de 1.500 clubes en la provincia de Santa Fe, los cuales ocupan un total aproximado de 25.000 trabajadores, puestos estos que corren grave riesgo de perderse.
Que a este problema que viene desarrollándose, hay que sumarle la gravedad en la que se coloca el deporte amateur, el cual perdería en gran magnitud su calidad y cantidad, teniendo presente el proceso que pudiere demandar volver a las condiciones actuales, en cuanto a la masa social que se perdería, y a los deportistas en las distintas disciplinas.
En este contexto permítanos contarle que en el mejor de los casos, los clubes administramos nuestra balanza de ingresos-egresos corrientes sin déficit, por lo que la postergación de pago no resulta una opción viable para nuestras tesorerías. Se nos hace imposible poder afrontar estos gastos a futuro ya que sus respectivas erogaciones se producen justamente en meses donde no tenemos ni tendremos ingreso corriente o fijo alguno. Si bien estamos catalogados laboralmente por el Estado como “pymes”, no tenemos la posibilidad de aumentar la productividad a fin de producir un superávit o ganancia extraordinaria que nos permita asumir dichos gastos postergados en los meses venideros. Mayormente todos nuestros ingresos y egresos son fijos, y golpeados constantemente por el flagelo de la inflación, viéndonos imposibilitados de subir nuestras cuotas sociales con la misma velocidad, todo lo cual genera una situación de extrema dificultad.
Es entendible que las familias comienzan a priorizar otros gastos y la cuota societaria y deportiva que son nuestra principal fuente de sustento, es una de las primeras cosas que dejan de abonar. Apelamos a la buena voluntad de todos nuestros socios, pero se hace muy difícil exigir un pago de un servicio que no se está brindando (aunque sea por fuerza mayor) además de que contamos con una economía recesiva desde hace un largo tiempo, escenario que genera una situación de caos económico y financiero en nuestras golpeadas arcas.
Existen algunas medidas que se han tomado para aliviar la presente crisis, pero somos instituciones de economías muy vulnerables y sentimos el impacto más fuerte y rápidamente. Vemos de buena manera la incorporación de nuestros clubes al régimen de pago de hasta un salario mínimo, vital y móvil, por parte del Estado Nacional pero creemos que no es suficiente. La mayoría de nuestros empleados representan el único ingreso en sus núcleos familiares, y es evidente que el monto de $16.750 resulta exiguo para hacer frente a todos los gastos básicos de una familia en el mes, (teniendo presente la hipotética aceptación por parte de la Afip de nuestros requerimientos).
Varias de nuestras instituciones ya están tramitando créditos para pagar sueldos de marzo que no han podido abonar porque la recaudación de sus cuotas de abril ha sido casi nula. Esto también se convertirá en un gasto fijo contraído en un mes improductivo que hasta la fecha financieramente no se sabe cómo se afrontará.
Por todo lo anteriormente expuesto, es que venimos a solicitarle:
1) Exención del pago de servicios (electricidad, gas, agua corriente)
2) Un subsidio no reintegrable equivalente a un salario mínimo, vital y móvil, por cada uno de los trabajadores con los que contamos en nuestras instituciones, hasta tanto podamos reabrir las mismas y comenzar con las actividades normales.
Esperamos que tenga a bien considerar nuestro pedido ya que los clubes de barrio hace tiempo venimos transitando una crisis económico-financiera que sobrellevamos con duro penar y gran sacrificio, a lo que si le sumamos el actual escenario, podríamos desaparecer, perdiéndose uno de los principales bastiones de contención e inclusión social de la comunidad.
Fuente: UNO Santa Fe