Malo, definitivamente malo. Feo. Sin ritmo por los innumerables penales. Con una apatía Springbok y un apego ya insólito a un estilo de juego a pesar de las oportunidades que le dio el rival, que hizo aún más agrio, difícil de digerir ese primer parcial.
De Los Pumas, poquísimo. Cantidad industrial de penales cometidos, que Pollard -cinco de ellos- transformó en puntos. De juego sudafricano, poco y nada, a pesar de las diferencias a su favor en todo sentido. ¿Pudieron haber hecho mucho más los Boks con semejante dominio y con todas las chances otorgadas por Los Pumas? Desde luego que sí.
Si no lo hicieron, habrá que ver por qué. Pero seguro que pudieron haber aprovechado todas las ventajas y claramente, prefirieron otra cosa.
¿Errores de concepto argentinos? Dos, claros. Scrum a favor, dominio en la entrada, empuje generado y en lugar de seguir para sacar un penal, jugando en campo de ellos, la pelota la sacan y Reinach interrumpe la circulación. Insólito no haber aprovechado esa oportunidad.
¿Otro? Sobre el final del primer tiempo, Miotti pide palos. Por qué no ir al line en sus 22 metros e intentar algó ahí, con el reloj en rojo.
Nada bueno auguraban los segundos cuarenta minutos. Y nada bueno trajeron.
Lo previsible y soporífero de los Springboks, que al lado de lo de Los Pumas, fue en los primeros veinte de esa segunda mitad como ver a los Barbarians, pero con la contundencia del Martillo de Thor.
El equipo argentino se cayó en el inicio de la segunda parte como un piano lanzado desde un piso 20, como pasa en los dibujitos animados. Perdió energía en el contacto, perdió intensidad, fue dominado en el juego en el piso y podemos decir sin temor a equivocarnos, en todos los aspectos del juego.
Si a eso le sumamos que hubo en los ochenta minutos una obtención pobre y de pobre calidad también, el equipo argentino mayormente fue obligado a jugar desprolijo, con una conducción que erró los caminos, con unas ejecuciones de fases, pases y ángulos de carrera de dudosa utilidad, tanto como el uso del pie.
Sumemos dos cosas: la incontable cantidad de free kicks y penales en contra, las amarillas… y así tendremos entonces una película bastante clara del flojo partido de Los Pumas. De pé a pá.
Los Springboks no dejaron dudas y sí, dejaron puntos en el camino que pudieron haber ido a buscar. El juego sudafricano es extremadamente conservador en ataque pero si hay algo que sí es bueno, eficiente y casi perfecto, es en defensa. En ese aspecto, los Springboks son una roca, un muro, una fortaleza inexpugnable.
Contra eso, Los Pumas no expusieron una sola idea clara, no encontraron ningún resquicio o lugar ni intentaron ver de qué otra forma se podía hacer mella ahí.
En el único momento en que lo lograron, fue en los últimos 5 minutos, con todas las urgencias del mundo, moviendo la pelota y con el partido ya roto.
En definitiva: los Springboks jugaron como ellos saben hacerlo y Los Pumas jugaron mal. Ledesma y su staff se tendrán que sentar a analizar si este es el camino del juego sobre el que persistir o si es momento de elegir algún otro, con otros nombres involucrados también.
Lo prudente pareciera cambiar. Este es un buen momento para hacer cambios en la forma de jugar y en los nombres que lo lleven a cabo. Se puede probar. Sirve. Lo visto en estos dos partidos, evidentemente, no.
Síntesis
Argentina (10): Juan Cruz Mallía; Ignacio Mendy, Santiago Chocobares, Jerónimo de la Fuente y Santiago Carreras; Domingo Miotti y Gonzalo Bertranou; Rodrigo Bruni, Guido Petti y Pablo Matera; Tomás Lavanini y Matías Alemanno; Francisco Gómez Kodela, Julián Montoya (cap) y Nahuel Tetaz Chaparro.
Entrenador: Mario Ledesma.
Suplentes: Facundo Bosch, Facundo Gigena, Santiago Medrano, Marcos Kremer, Juan Martín Gonzalez, Felipe Ezcurra, Nicolás Sánchez y Lucio Cinti.
Sudáfrica (29): Willie le Roux; Cheslin Kolbe, Lukhanyo Am, Damian de Allende y Makazole Mapimpi; Handré Pollard y Cobus Reinach; Jasper Wiese, Franco Mostert y Siya Kolisi (cap); Lood de Jager y Marvin Orie; Thomas du Toit, Malcolm Marx y Trevor Nyakane.
Entrenador: Jacques Nienaber.
Suplentes: Bongi Mbonambi, Steven Kitshoff, Frans Malherbe, Nicolaas Janse van Rensburg, Kwagga Smith, Daniel du Preez, Jaden Hendrikse y Damian Willemse.
Tantos en el Primer Tiempo: 11, 17, 22, 29 y 32′, Penales de Pollard (S), y 24′, Penal de Miotti (A).
Amonestado: 31′ Bruni (A).
Resultado Parcial: Argentina 3 – Sudáfrica 15.
Tantos en el Segundo Tiempo: 7 y 13′, Goles de Pollard por Tries de Mapimpi y Marx (S), y 44′, Gol de Sánchez por Try de Matera (A).
Amonestado: 41′ Lavanini (A).
Cancha: Nelson Mandela Bay Stadium, Port Elizabeth (Gqeberha).
Árbitro: Karl Dickson (Inglaterra).
Asistentes: Marius van der Westhuizen y AJ Jacobs (Sudáfrica).
TMO: Tom Foley (Inglaterra).
Man of the Match: Cobus Reinach (Sudáfrica).
Por: A Pleno Rugby