Inicio Futbol Nacional Máximo Guillen Gamboa, el santafesino de 16 años que brilla en el Triestina de Italia

Máximo Guillen Gamboa, el santafesino de 16 años que brilla en el Triestina de Italia

by Luciano Villarroel

Tiene apenas 16 años y ya mide 1,87. Arrancó de delantero, pero ahora le encontró el “gustito” a la posición de extremo. Pero lo llamativo en la cortísima vida de Máximo Guillen Gamboa, es que el destino familiar lo llevó a jugar en Italia. Su papá biológico, Walter, vive en Santa Fe y él emigró con su mamá y su papá del corazón, primero a Buenos Aires y luego al Viejo Continente. Máximo cuenta que no tiene problemas de perfil, que en su puesto le gusta Di María y, obviamente, “Mbappé, por su potencia y velocidad”, aunque no deja de mencionar a Messi como el mejor de todos y a Julián Álvarez, “si tengo que elegir a uno en el puesto de delantero”.

Su carrera se inició en Santa Fe, siendo muy pequeño. “A los 3 o 4 años empecé en Chacabuco, a lo 5 fui a jugar al futsal de Boca y a los 9 o 10 me fui a Vélez y ya empecé en cancha de 11. No tuve posibilidades de jugar en ese año porque había muchos chicos, entonces a los 11 me fui a Lanús donde fuimos subcampeones detrás de River y yo salí goleador del equipo”, cuenta Máximo, quien luego de esa muy buena actuación en Lanús, viajó a Italia con su familia.

“Cuando llegué, fui a jugar a la Roma, me admitieron pero no me podían fichar, entonces me organizaban amistosos para que pueda jugar, pero al poco tiempo surgió la posibilidad de jugar en Trastévere, porque allí no ocupaba cupo. Mientras tanto, fui haciendo el trámite de la ciudadanía y la obtuve a los 15 años, allí pasé a Triestina, un club de Trieste, que está en el norte de Italia, a unos 700 kilómetros de Roma y tengo contrato profesional hasta los 18 con ese club”, señala este santafesino de origen pero ya italiano por adopción.

Al compás de su crecimiento físico, también se dio el futbolístico. “Me sentía más cómodo jugando de extremo por izquierda, me gusta correr, encarar y estar más en contacto con la pelota que jugando de delantero. Cambió el físico y la verdad es que me siento más cómodo allí, aunque si me ponen de delantero puedo jugar sin problemas”, señala con un acentuado tono italiano, producto de que desde muy pequeño está viviendo en aquel país y es inevitable que se le vaya “pegando” el idioma.

“Mi entrenamiento y mi vida es la de un profesional, capaz salgo un sábado o un viernes con mis amigos, pero a las 10 u 11 de la noche ya estoy en mi casa”, cuenta Máximo, quien agrega que “nos tienen ‘cortitos’, Triestina es u un equipo de la serie C, mi categoría es una sub 17 y una vez a la semana me llaman para jugar con los 2004, que sería una especie de reserva en la Argentina y la verdad es que me siento más cómodo”.

¿Se acuerdan de Julián Kmet?, pues se trata de un ex jugador de buena carrera en Lanús y es el elegido de Máximo a la hora de hablar del entrenador que más le enseñó. “Todo lo que él me dijo y me enseñó en el campo de juego, lo llevé a Italia, lo estoy aplicando y me ayuda muchísimo”, señala Máximo, quien se declara “hincha de la Roma”, al que fue a ver mucho cuando vivía en aquella ciudad. “Mi papá me hizo hincha de la Roma y compartimos esa pasión”.

El hecho de venir del país campeón del mundo, seguramente le dará un plus. “Los chicos, mis compañeros, saben que nací en Argentina y les gusta mucho. Siempre me he sentido apoyado”, concluye este jovencito que pateó sus primeras pelotas en Santa Fe y que el destino lo ha llevado a crecer y a jugar ahora en el fútbol europeo, buscando llegar a lo más alto. “Ese es mi objetivo”, dice sin titubeos y a pesar de su corta edad.

Fuente: El Litoral

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