Su sueño era dirigir a Unión cuando se cortó la relación laboral con Darío Kudelka. Había armado su cuerpo técnico con gente de Santa Fe, pero no lo llamaron. Fue en el momento en que la secretaría técnica de Unión apuntaba a Repetto primero y a Munúa después, más allá de que ellos mismos reconocieron que tenían a alguien más en carpeta pero cuyo nombre nunca se dio a conocer. Raúl Armando esperó paciente y le surgió la posibilidad en la misma función que desempeñó durante 12 años con Kudelka: ayudante de campo. Respondió al llamado de Claudio Spontón y entre ambos lograron revertir la suerte deportiva de Platense.
El equipo empezó a sumar puntos y abandonó los temores de la tabla de promedios. Viene de perder con Banfield y le convirtieron un gol de tiro libre (Galoppo) por debajo de la barrera (que saltó y permitió que la pelota pase y descoloque a De Olivera). Cuento una anécdota: ví Unión-Sarmiento del torneo pasado con Raúl Armando y en una jugada de pelota quieta a favor de Sarmiento, «cantó» todo lo que se iba a dar. «Son años de trabajo y de observar qué es lo que cada equipo o jugador hace o prepara. En este caso, no sabía puntualmente qué es lo que hace Sarmiento, porque con Newell’s no lo enfrentamos, pero me di cuenta por los movimientos de los jugadores», me dijo en esa ocasión.
-¿Esperaban que Galoppo le pudiera pegar tan bien por debajo de la barrera?
-Se dieron dos o tres cosas: primero, la precisión del jugador; segundo, que la barrera saltó; tercero, que terminó en gol. Acá, en el fútbol argentino, no se utiliza eso de poner a un jugador tirado en el piso detrás de la barrera. Si aparecen dos o tres goles así, se empezará a pensar distinto, pero por ahora no. Esto de Galoppo no es algo que se haya dado a menudo.
-¡Le encontraron la vuelta a Platense…!
-Somos un equipo molesto, incómodo, ya lo logramos en el torneo pasado y seguimos en este. El otro día, Diego Dabove y Beto Bologna me lo decían. Somos intensos y, para ganarnos, van a tener que trabajar mucho.
-Unión ha tenido problemas de lesiones musculares. ¿Pueden entrenarse todos los jugadores con la misma intensidad?
-Dos cosas te quiero decir, porque es una charla que tuve con otros entrenadores. Una de las causales de estas lesiones, es la sucesión de partidos. Nosotros jugamos 4 partidos en 12 días. Entre el partido en Tucumán y el que jugamos con Sarmiento de Junín, no llegamos a 60 horas de descanso. Este inicio de torneo nos pasó factura. Por ejemplo, con Banfield perdimos dos jugadores por desgarro en el partido anterior. Y lo otro, es que hay que utilizar mucho el GPS porque es lo que te permite controlar las cargas de entrenamiento.
-¿Cómo terminaste la relación con Kudelka?
-Hubo un desgaste lógico y después de Newell’s le comuniqué que no iba a seguir. Yo quería dirigir y no se dio la oportunidad, hasta que apareció la propuesta de Juan Amador Sánchez y Claudio Spontón y me vine a Platense… Terminamos bien, no es lo mismo de antes que trabajábamos juntos, de vez en cuándo un llamado telefónico, un saludo afectuoso cuando nos enfrentamos y nada más. Es lógico porque la relación laboral se terminó.
-¿Querías dirigir?
-A mí se me hizo difícil, porque pensé, cuando tomé la determinación y ya con el currículum armado y un cuerpo técnico, que se iba a dar enseguida. La verdad que fue complicado, me hubiese gustado dirigir a Unión.
-¿Qué sentís cuando te toca venir a Santa Fe a enfrentarlo?
-Unión se llevó más de 20 años de mi vida, mi familia, mis hijos son todos unionistas. Sin dudas que es un partido especial porque es el lugar en el que fui feliz y en el que siempre quiero volver.
-Trabajando con Juan Amador Sánchez, ¿cómo hacen con los refuerzos?, ¿consensúan o eligen ustedes?
-Juan Amador es manager pero hay una secretaría técnica en la que está Daniel Vega. Ellos hacen seguimiento de jugadores. Por ejemplo, trajimos un central uruguayo que estaba en Plaza Colonia, el colombiano Kevin Andrade y a Frank González que es boliviano y juega en la selección. A esos, los trajeron ellos…. Lo que pasa es que a nosotros se nos fueron cuatro centrales y es prácticamente imposible encontrar jugadores, por eso es importante lo de la secretaría técnica, porque aportan soluciones.
-¿Cómo te imaginás el partido con Unión?
-Intenso, de ida y vuelta, Unión propone con su gente y nosotros tenemos que estar preparados.
-Arrancaste tu carrera de jugador siendo delantero, luego pasaste al medio y terminaste de marcador de punta. ¿Cuál fue el puesto de la Pepa Armando?
-A mí me gustaba jugar de lateral y ese fue el mejor momento de mi carrera… ¿Viste que hoy se usa mucho al zurdo por derecha?, bueno, yo nunca hubiese jugado por derecha, ni tampoco tiraría a un zurdo por ahí. Y otra cosa que tampoco utilizaría, es a un diestro para marcar al zurdo que juega por derecha y engancha hacia adentro. Te pregunto: ¿cómo hacías para que la Porota Barberón o el Negro Ortiz te jueguen por derecha?… Imposible… Nosotros, los zurdos, le pegamos cruzado y eso es un problema para los arqueros.
-La última Pepa. ¿Te acordás el «jugadón» que hiciste ante All Boys?
-¡Por supuesto…!… ¿Viste que Maradona tuvo ante Inglaterra una jugada en la que apiló a medio equipo rival, remató ante la salida del arquero y se le fue afuera, y que el hermano le preguntó por qué no lo había mareado también al arquero y que la próxima vez lo haga?… ¿Y que Diego lo hizo cinco años más tarde en México en el Mundial?… Bueno, yo hice una jugada así ante All Boys y después dije que la próxima vez tenía que definir distinto… ¡Nunca hubo esa próxima vez! (Risas).
Fuente: El Litoral