Sabido es que la ciudad de Santa Fe atraviesa por estas horas por un momento delicado en torno a la pandemia de Covid-19, ya que el número de casos es el más elevado hasta el momento. Más allá que las cifras son notoriamente inferiores a lo que ocurre en Rosario y aledaños, las que determinaron que la provincia ocupe actualmente el tercer lugar en materia de contagios a nivel nacional, es tiempo de extremar las precauciones. Por tal motivo, los principales clubes de la Unión Santafesina de Rugby han modificado el esquema de entrenamientos que venían desarrollando desde que las autoridades gubernamentales aprobaran el protocolo oportunamente presentado, bajo estrictas normas de prevención sanitaria.
En el caso del Club de Rugby Ateneo Inmaculada, el plantel superior dejó sin efecto las actividades conjuntas de campo, limitándose únicamente al mantenimiento individual de cada uno de sus integrantes, bajo la órbita de las pautas impuestas por el licenciado Gonzalo Carrasco, jefe del staff de preparadores físicos de la institución. La idea es arrancar nuevamente en noviembre, pensando ya en la temporada venidera. En lo que respecta a Santa Fe Rugby Club, la decisión fue limitarse al acondicionamiento físico, con un esquema de lunes a viernes, que comprende actividades aeróbicas al aire libre y tareas de musculación en gimnasio. Por lo tanto, quedaron marginados los trabajos técnicos conjuntos que se venían realizando.
Finalmente, en el caso del Club Universitario de Santa Fe, se determinó la cancelación de todos los entrenamientos conjuntos que se habían puesto en marcha luego de la habilitación respectiva. Básicamente, ahora todo está focalizado en comenzar la planificación para afrontar la temporada 2021. Lógicamente, queda claro que las respectivas instituciones tomaron esta serie de medidas en consonancia con la incertidumbre que genera la evolución de la pandemia, lo que además permite concluir que es muy improbable que en lo que resta del año se puedan concretar algún tipo de competencias.
Fuente: El Litoral