Racing de Córdoba completó uno de los movimientos de mayor impacto en el mercado de pases al asegurar la contratación de Ricardo Centurión como nuevo refuerzo. El extremo próximo a cumplir 33 años regresa al fútbol nacional tras su excursión en Bolivia. Luego de una intensa búsqueda durante semanas, la dirigencia de la ‘Academia’ de Nueva Italia comandada por su presidente Manuel Pérez cerraron la llegada del oriundo de Avellaneda para integrar las filas del plantel comandado por Pablo Fornasari.
“Ricky” suma su nombre a los refuerzos ya oficializados del club albiceleste como Ignacio Valsangiácomo, Emanuel Díaz, Gaspar Iñíguez, Marcio Gómez Pereyra, Ciro Rivas, Facundo Taborda, Lucas Soto, Braian Olivera, Gonzalo Laborda, Facundo Juárez, Gabriel Aranda, Abel Bustos, Fernando Ortiz, Luciano Viano, Alejandro Rébola, Leandro Córdoba, Matías Sánchez, Tomás Kummer y Francisco Martín.
El futbolista de pasos por Racing, Boca, San Lorenzo, Vélez y Barracas Central en la Liga Profesional, y con ciclos en Genoa y Sao Paulo en Europa, viene de vestir la camiseta de Oriente Petrolero durante el 2025. En el cuadro boliviano totalizó 31 partidos oficiales, en los que registró 9 goles, cuatro asistencias y dos expulsiones. Su vínculo en el equipo que hace las veces de local en el Estadio Miguel Sancho será hasta diciembre del 2026 y con posibilidad de rescisión antes del fin de término. Con Centurión, el resto del plantel profesional y los posibles futuros refuerzos Racing aspira a regresar a la máxima categoría y acompañar a los otros “tres grandes” de la capital cordobesa y a Estudiantes de Río Cuarto.
Luego de 18 años regresó a la Primera Nacional en 2023, y la pasada temporada quedó en la décimo primera ubicación de la Zona A con 41 unidades, fuera de los puestos clasificatorios al Torneo Reducido por el segundo ascenso a la Primera División. “Vélez me compró y la primera temporada fue con Heinze. Vino la pandemia y ahí me llamó el Chelo Delgado para ir a Boca. Le dije que iba caminando porque no tenía que demostrarle nada a nadie, no tenía que dar una prueba”, inició. Y agregó: “Le dije que llamara a mi representante, pero en ese momento ellos no hablaban con managers o representantes y yo me la jugué por mi representante, que, por cosas de la vida, me soltó la mano”.
“Elegí a mi representante en vez de Boca, esa no la sabía nadie. Si no, yo tenía que estar ahí, pero fue por bancar a un amigo de la vida. Esos son dolores. Él tendrá sus motivos y razones. Yo quedé solo con mi vieja, que es con la que más hablo hoy”, sostuvo en declaraciones radiales la semana pasada. Posteriormente, remarcó su amor por el club de La Ribera: “Yo soy bostero mal, enfermo de Boca. Cuando jugás ahí, amás el color y la institución. Me quedaba hasta las 3 o 4 de la tarde curándome lesiones o tomando mate, no me quería ir”. Y reveló cómo es su relación con Juan Román Riquelme, presidente de Boca: “Hablábamos siempre, cuando había un partido decisivo le mandaba un mensaje. Ahora cambié el número y se me perdió. No teníamos una amistad, pero siempre hablábamos y él me tenía mucho cariño. Es más, fui a la casa por Javi García, que estaba en Racing, porque me quería conocer. Jugamos un fulbito y la pasamos de 10. Hablar con Román de fútbol es un orgasmo”.
“Fui a Bolivia porque sentí que era el momento, cuando uno tiene un hijo, piensa diferente. Es una prueba que superé y no cometí ningún error. En ese sentido, estoy contento. ¿Una vuelta a Boca? Si se da, se dará; y si no, no. La ilusión está intacta”. El delantero advirtió en la nota que, pese a estar listo para el alto rendimiento, no descartaba bajar de categoría: “Yo estoy para rendir, con una pretemporada de 15 o 20 días estaré en mi peso y no tendré problemas. Si tengo que jugar en la B Nacional y hacer méritos para volver a Primera, no se me va a caer ningún anillo. Yo quiero seguir ubicándome”.
Fuente: Doble Amarilla