El “Huracán Nadia” y entiéndase por ello el año brillante que vivió la rosarina Nadia Podoroska en el circuito profesional de tenis, parece que todo lo puede. O al menos sopla con la fuerza suficiente como para que se piense en que el año que viene, la Cuna de la Bandera pueda albergar por primera vez un torneo WTA, ese que espera conseguir la empresa Tennium, una de las dueñas del Argentina Open, el ATP 250 de Buenos Aires que tiene al ex tenista y ex capitán de Copa Davis a la cabeza, Martín Jaite y que a lo largo de los años posibilitó la presencia de estrellas mundiales en el país. De concretarse, se abre la posibilidad de que la Rusa Podoroska, Nº 1 del país y 47 del mundo, sea la gran protagonista en la ciudad que la vio nacer. Como alguna vez Luciana Aymar jugó “en el patio de su casa”, disputando un Mundial con Las Leonas, esta vez el destino podría guiñarle el ojo a Nadia.
Tennium viene barajando hace un tiempo la posibilidad de incorporar un torneo WTA (circuito profesional de damas), pero nunca la chance fue tan palpable como ahora y después de que Nadia Podoroska irrumpiera en escena como lo hizo en 2020, brillando en toda la temporada pero mostrándose especialmente al mundo al llegar a las semifinales de Roland Garros, ni más ni menos que uno de los cuatro torneos más grandes del mundo. Nadia, de 23 años, se erigió casi sin proponérselo en la bandera del tenis femenino argentino. Porque gracias a ella se volvió a hablar de manera contundente del asunto, lo puso en primer plano. Y en conjunto (también en su voz) instaló el reclamo de más oportunidades para las chicas que pretenden ser profesionales y que viven en esta parte del mundo. Hoy, Latinoamérica, prácticamente no tiene torneos de este tipo, lo que es un gran incordio para competir, desarrollarse e incluso motivar a las que vienen atrás.
Que un torneo WTA pueda llegar a Argentina y a Rosario, sería de un impacto incalculable para las chicas, con la presencia de jugadoras de élite y con Podoroska como gran atracción. Tennium ya envió la solicitud del torneo al calendario a la entidad madre que rige al tenis femenino y se piensa que podría tener lugar entre septiembre y noviembre de 2021, sería de categoría de 125K, con la idea de que crezca con los años hasta adquirir otra jerarquía.
Pese a que en la carta enviada a WTA figura Buenos Aires como sede, no habría ninguna imposibilidad de cambiar el sitio. De hecho, una muy alta fuente de Tennium y del Argentina Open le confió a La Capital: “Rosario es definitivamente la plaza donde nos gustaría que se hiciera”. Y de cuajo descartó la posibilidad de armar una cancha. La prioridad es hacerlo en un club de tenis que reúna de arranque las condiciones (o pueda cumplirlas o adaptarlas de inmediato) que se exigen para este tipo de torneos.
En este contexto y en un rápido repaso de posibilidades, Jockey Club podría picar en punta. De ser así, cobra aún más vida el paralelismo entre estos hechos. En 2010, Luciana Aymar, mejor jugadora del mundo de hockey de todos los tiempos tuvo la posibilidad de disputar en Rosario, su ciudad natal, el Mundial (que ganó y en el cual levantó la copa) junto a Las Leonas, a la vez que lucía la cinta de capitana de aquel formidable equipo. Se dijo que Lucha, nacida en Fisherton, jugó “en el patio de su casa”, por la cercanía del Estadio Mundialista al lugar en el que nació. Con Nadia, estrella emergente y quizás la mejor deportista argentina este año, podría pasar algo parecido. Nadia, como Lucha, nació en Fisherton y de hacerse el WTA y de ser protagonista, también jugaría “en el patio” de su casa. Las dos son hijas dilectas del Club Atlético Fisherton y pasaron por Jockey (Lucha como socia y jugadora, Nadia utilizando las canchas para entrenar).
La última vez que la Rusa Podoroska jugó un torneo en su casa fue en 2012, con 15 años, cuando disputó el Challenger 25K y ratificó los primeros puntos que cosechó con 14, los que le permitieron ingresar al ránking profesional de la WTA. Hoy, detrás de aquella nena que soñaba en grande a esta adolescente que sacude estructuras, queda algo en común: las ganas y el convencimiento. Si se da lo del torneo en su ciudad, lo tendrá más que merecido. Aunque todo, absolutamente todo, hoy está agarrado con los hilos a los que obliga la pandemia por el Covid-19 y en el paso a paso con el que se desarrollará cada certamen el año que viene, aún lleno de incertidumbre. Nada está dicho pero el objetivo está claro: la quieren a Nadia protagonista en Rosario.
Por lo pronto, el compromiso más inmediato que vería a la Rusa jugando de nuevo en el país (reside en Alicante, España, y en general sólo vuelve un par de veces al año, en altos de competencia), sería la serie de la Billie Jean King Cup (ex Fed Cup) entre el equipo argentino y Kasajistán que quedó pendiente esta temporada por la irrupción del coronavirus. Dispuesta ahora para febrero en Buenos Aires, igual se postergaría (como varios torneos en el continente) de nuevo debido a que el Abierto de Australia iniciaría justamente el 8 de ese mes. Argentina, que tiene en Nadia su As, no pretende ceder en este asunto. Necesita jugarla con la rosarina como líder.
Fuente: La Capital