El partido fue la historia de dos tiempos. En el primero, un equipo hizo lo que quiso y como quiso -All Blacks- contra otro – Los Pumas- lo que pudieron, cuando pudieron.
Lo que vino después fue puro amor propio. Ni orden, ni contundencia, ni decisión para tacklear. Todo fue esperar, todo fue pasivo, con necesidades imperiosas de doble o triple tackle.
Cada quiebre, fue try o estuvo muy cerca de serlo. Y así, a este nivel o a cualquier nivel, es complicado, salvo que se anoten más tries que el rival.
Las diferencias del primer tiempo fueron abismales. No así las del segundo.
Esto lleva a que para encontrar luz entre la niebla, haya que agudizar la vista.
La pequeña luz entre la niebla estuvo en los diez primeros minutos del segundo tiempo, aún a pesar del try de Taukeí’aho. El try de Boffelli, muy bien construido, con fases, continuidad, búsqueda de espacios y un gran kick de Carreras, aportó lo mejor de Los Pumas en lo que va del Rugby Championship.
También, hay que decirlo, se jugó más tiempo en campo kiwi que argentino. Y de esos, una buena cantidad, a 10m del ingoal rival, donde se generaron innumerables fases con control.
A pesar de ese dominio, hubo otro déficit: las formaciones fijas.
Las que pretendían volver a ser la fuente de obtención que supieron ser, hoy decayeron a niveles preocupantes.. Respecto del scrum, hay que probar con otros pilares izquierdos. Gigena aguantó fisicamente hasta donde pudo y después Muzzio no logró cumplir con las expectativas. Hay otros. Que jueguen.
Lo mismo, con el line y el maul ofensivo y defensivo y con los delanteros en general. Poca contundencia y eficiencia.
Hubo mejoras en la segunda parte, es verdad, pero es poco aún. Se vieron cosas interesantes, pero falta contundencia. Los jóvenes y debutantes y los cambios de puesto cumplieron. Bien ahí.
Queda evidenciado que este equipo necesita urgente un shock de juego, anímico y de nombres. Los cambios, los jóvenes, los nuevos, tienen que seguir y tiene que haber más, porque dieron la talla ante el rival que más pone a prueba. Punto para Ledesma ahí.
Tiene que profundizar esos cambios. Lo tiene que hacer. Se ve que los que entran tienen ganas de jugar y rinden. No hay nada que temer.
Pero esos cambios de nombre (y lo que se vio hoy de juego) tienen que ser el principio. Se salió de una situación delicada y se pasó a una situación mejor, pero es una mejora muy pequeña. El equipo sigue con muchas cosas en la columna del debe.
Hoy intentó cosas. hay que seguir intentando. El camino es hacer lo que hace hoy Australia y Ledesma sabe bien que es por ahí.
Entrenador: Mario Ledesma.
Suplentes: Santiago Socino, Carlos Muzzio, Enrique Pieretto, Guido Petti, Tomás Lezana, Gonzalo García, Domingo Miotti y Matías Moroni.
Nueva Zelanda (36): Jordie Barrett; Will Jordan, Rieko Ioane, Quintin Tupaea y George Bridge; Damian McKenzie y TJ Perenara; Hoskins Sotutu, Ardie Savea (cap) y Ethan Blackadder; Tupou Vaa’i y Patrick Tuipulotu; Tyrel Lomax, Samisoni Taukei’aho y Joe Moody.
Entrenador: Ian Foster.
Suplentes: Codie Taylor, George Bower, Ofa Tuungafasi, Scott Barrett, Loke Jacobson, Finaly Christie, Beauden Barrett, Braydon Ennor.
Tantos en el Primer Tiempo: 5, 25 y 41′, Goles de J. Barrett por Tries de Tuipulotu, Perenara y Vaa’i (NZ); 3′, Penal de Boffelli (A); 12′, Penal de J. Barrett (NZ).
Resultado Parcial: Argentina 3 – Nueva Zelanda 24.
Tantos en el Segundo Tiempo: 3′, Penal Boffelli (A); 6′, Try de Taukei’aho (NZ); 11′, Gol de Bofelli por Try de él mismo (A); 37′, Gol de J. Barrett por Try de Vaa’i (NZ).
Estadio: Suncorp Stadium, Brisbane.
Árbitro: Jaco Peyper (Sudáfrica).