A menos de dos semanas de las elecciones, y a 48 horas de la Asamblea de socios, dónde parecería que todo puede llegar a explotar, Colón se enfrenta a un cierre de año turbulento, cargado de problemas económicos que amenazan con condicionar el arranque del 2026. Con cinco listas ya oficializadas, el panorama institucional dista de ser tranquilo.
En las últimas horas, la firma Kelme realizó un reclamo legal con carta documento, exigiendo el pago de más de doscientos millones de pesos por 7000 prendas solicitadas por la anterior comisión directiva tras finalizar el contrato, las cuales nunca fueron abonadas. El conflicto reflota viejas irregularidades administrativas y suma presión en el tramo final de campaña.
A esto se suma un nuevo frente crítico: según información adelantada por Doble Amarilla, Facundo Farías tiene previsto solicitar una inhibición contra el club por la deuda correspondiente al 15% de su transferencia al Inter Miami, realizada en 2023 por un monto cercano a U$S 5.000.000.
El reclamo del actual futbolista de Estudiantes de La Plata, asciende a U$S 750.000, más intereses por mora. Según trascendió, el jugador estaría decidido a ir a fondo para que se esclarezca el destino del dinero, ya que, según su postura, no fue utilizado para los fines establecidos en el acuerdo original.
Esto toma mayor gravedad al recordar que ya pesa sobre el club una inhibición del paraguayo Alberto Espínola por U$S 500 mil, aún sin resolver, y que se espera sea tratada en la asamblea del próximo jueves.
El reclamo de Farías genera un fuerte impacto político, ya que involucra directamente a integrantes de la comisión directiva anterior, algunos de los cuales forman parte de listas que competirán en las elecciones del 30 de noviembre. El pedido del futbolista, además de apuntar al cobro, exige la aclaración del destino de los fondos, lo que podría profundizar la crisis institucional si el caso avanza.
Con este panorama, Colón transita uno de los momentos más delicados de los últimos años: un club con proceso electoral en marcha, múltiples frentes legales abiertos y una economía en vilo, que mantiene en alerta tanto a sus hinchas como a quienes aspiran a conducir la institución.
Las inhibición que pesa sobre el club y la que pudo levantar
El lateral paraguayo, parte del plantel con el que el ‘Sabalero’ perdió la categoría en el 2023, reclama una deuda salarial que asciende a una cifra cercana a los U$S 500 mil. El reclamo fue elevado a la FIFA luego de que venciera el plazo de pago acordado entre las partes, y el fallo del organismo fue contundente: Colón no podrá incorporar jugadores hasta que regularice la situación o por los próximos tres mercados de pases.
Pese a este reclamo, al club santafesino tambien tenía otra prohibición en cuanto a un reclamo por deuda, según la actualización de la Federación Internacional. La cual el ‘Sabalero’ resolvió y levantó la sanción que recaía por el conflicto con River Plate de Uruguay, relacionado con el traspaso del delantero José Neris. La inhibición tuvo su origen en un error administrativo por parte del club uruguayo. Colón había cumplido con los pagos acordados por el pase de Neris, cuotas de U$S100 mil, cuando desde el país limitrofe nunca notificó a la FIFA de ello
Fuente: Doble Amarilla