El Ministerio de Seguridad de la provincia de Santa Fe le realizó una sugerencia formal al Club Atlético Colón para modificar el alambrado en las cabeceras del estadio Brigadier López. La propuesta apunta a retirar el tejido perimetral de la cabecera norte y reducir a 2,50 metros la altura del alambrado en la cabecera sur, con el objetivo de mejorar la experiencia del hincha y avanzar hacia un estadio más abierto y amigable.
La iniciativa fue planteada por Fernando Peverengo, director provincial de Seguridad en Eventos Deportivos, quien aclaró en Sol Play que no se trata de una imposición, sino de una recomendación basada en experiencias similares ya aplicadas con éxito en otros estadios de la provincia. La dirigencia rojinegra, por su parte, se comprometió a cumplir con los requisitos que establezca el Ministerio, aunque los cambios no se concretarán para el próximo partido. “El objetivo es mejorar la visión de la gente, despejar el sector y quitar ese aspecto carcelario que hoy ya no tienen otros estadios de Santa Fe”, explicó Peverengo, al justificar la medida.
Desde el área de Seguridad sostienen que el fútbol debe pensarse desde una perspectiva más amplia, que contemple no solo el operativo policial sino también el entorno, el barrio y la experiencia del espectador. En ese sentido, Peverengo remarcó que la presencia excesiva de vallas, tejidos altos y grupos policiales con escudos genera un clima adverso desde el ingreso. “Cuando vos llegás y ves todo cerrado, grupos de policías con escudos y palos, inconscientemente te vas preparando para que haya problemas. Y cuando uno se prepara para eso, generalmente los problemas terminan apareciendo”, señaló el funcionario.
El director provincial recordó que Unión fue el primer club en avanzar en este sentido, durante una gestión anterior del Ministerio, a partir de un pedido de su dirigencia. “La cancha de Unión tenía prácticamente todo el perímetro con tejido alto. Se bajaron, dimos el ok, y hace años que funciona y funciona bien”, destacó. Experiencias similares se replicaron en Rosario y otras ciudades de la provincia.
Qué se propone hacer en Colón
En el caso puntual del Brigadier López, la sugerencia contempla retirar el alambrado en la cabecera norte, donde existe un foso de más de dos metros de ancho, y complementar la seguridad con dispositivos disuasivos internos. En la cabecera sur, donde no hay foso, se propone mantener el tejido pero reducir su altura a 2,50 metros, como ya se hizo en otros estadios. “Eso favorece muchísimo la vista, tener una visión limpia y libre del campo de juego, siempre pensando en los hinchas”, explicó Peverengo. Además, aclaró que los tejidos perimetrales no fueron concebidos para evitar que se arrojen objetos, sino para prevenir invasiones al campo de juego. “Está más que demostrado que cuando alguien quiere tirar algo, lo va a hacer igual”, afirmó, y subrayó que el verdadero trabajo debe enfocarse en el comportamiento del público y en un mensaje claro hacia los socios, en conjunto con los dirigentes.
Desde el Ministerio aseguraron que la modificación del alambrado no implicará cambios en la cantidad de efectivos ni en el esquema general del operativo policial. Según explicó Peverengo, el personal se redistribuye dentro del estadio una vez cumplidas las tareas de control en los accesos, por lo que no se prevé un refuerzo adicional. “No nos modifica el operativo. Se trata de redistribuir mejor los recursos y no inflar un esquema que sería innecesario”, señaló.
Si bien los cambios no se implementarán de manera inmediata, la dirigencia de Colón manifestó su voluntad de avanzar en las adecuaciones solicitadas por el Ministerio, en línea con una política de seguridad que busca estadios más abiertos, integrados al barrio y centrados en el hincha. La sugerencia abre el debate sobre cómo deben pensarse hoy los escenarios deportivos, no solo desde la seguridad, sino también desde la convivencia urbana y la experiencia del público que cada fin de semana acompaña al equipo.
Fuente: FM Sol