Este miércoles el jugador de Colón, Stefano “Chicho” Moreyra, visitó el piso de Sol Play para dialogar con La Segunda. En ese marco, el juvenil habló de todo: Su paso por la pensión tras arribar desde Reconquista, hasta su llegada al plantel profesional del Sabalero. “La familia está muy contenta por todo lo que pasamos antes de acompañarme desde chico, ellos siempre creyeron en mí y están muy contentos“, contó Moreyra y agregó en relación a su llegada a Primera que “todavía no me pudieron ver jugar, pero mi vieja lloraba y estaba toda mi familia contenta“.
En ese sentido, manifestó: “Mi vieja me ama, a ella le fue muy difícil el día que me vine acá. Me acuerdo los primeros viajes, yo me tomaba el colectivo para cumplir mis sueños y ella estaba ahí llorando, me motivaba“. Sobre su llegada a Colón, “Chicho” destacó la importancia que tuvo Nardelli para ello: “A Colón llego por Gian (Nardelli), jugábamos juntos en Platense (Reconquista) y él se va a mitad de año. Después me preguntó si quería tener una posibilidad acá, que me conseguía una prueba. Ahí le dije que sí y era la última posibilidad porque ya era grande“.
“Acá me vio Adolfo Manetti y Mariano Raticelli. Tuve un problemita porque no había pensión, y estuve viviendo un mes en Santa Rosa de Lima. Mi vieja se movió y encontró unos familiares acá en Santa Rosa. Viví un mes en Santa Rosa hasta que me dieron pensión“, relató el futbolista. Moreyra reveló además como fue su llegada al plantel profesional: “El coordinador me veía muy bien y me preguntó cómo me veía entrenando en Primera. No lo dudé y le dije que sí. En la pandemia me llamó y me dijo que me iba a llamar Domínguez“.
“Me acuerdo que tenía una llamada perdida de un número de Buenos Aires que yo no tenía agendado, entonces no le contesté. Gian justo me dice que lo había llamado Eduardo, no podía creer. Me fui a mirar un futbol 5 de mis amigos y me quedé con el teléfono en la mano. Sonó el teléfono y era Domínguez, ahí me congelé. Ir a entrenar ahí era algo increíble“, recordó el juvenil.
En referencia a los referentes del plantel rojinegro, Moreyra dijo que «todos tuvieron muy buena predisposición al momento de entrenar, el primer mes me costaban los entrenamientos porque no había hecho una pretemporada con Cuarta, no tenes tiempo con la pelota, es diferente, en la comida, descanso, todo muy importante. Me hicieron ver muchas cosas como el descanso y la comida».
En la parte final subrayó que «Saralegui me dio toda la confianza, que esté tranquilo a la hora de entrenar. Mientras más corto, soy de leer rápido el mensaje mejor, mientras el resultado sea a favor me gusta romper líneas».
Fuente: FM Sol 91.5 / UNO Santa Fe