La suerte no está del lado de Luis Spahn, últimamente. Al presidente de Unión la Justicia lo allanó por un caso que él cree que tiene demasiados ribetes políticos y encima le abrieron una causa que tendría poco sentido.
Es que durante los allanamientos realizados durante el 11 de septiembre al club y a la casa y la oficina del presidente del Tate, no sólo encontraron lo que buscaban. La Inspección General de Personas Jurídicas pidió que se revisaran los lugares que frecuenta Spahn por la deuda que la institución tiene con el presidente y otros directivos.
Sin embargo, cuando la policía entró a la casa del dirigente encontró un arma que no estaba registrada y por eso iniciaron una investigación de oficio, según informaron en la radio LT10.
No bastó con las explicaciones que dio Spahn, acerca de que se trataba de una pistola heredada de su padre y que no había sido usada nunca. Incluso tampoco les importó que las balas que tenía estaban oxidadas, muestra cabal de que no se utiliza. La investigación debía realizarse igual. Ahora el presidente de Unión tendrá otra causa judicial a la que responder.
Fuente: Nexo Diario.