Colón necesita cortar la racha y no puede darse el lujo de mirar demasiado lejos. Después del golpe sufrido en Mendoza, el Sabalero ya puso la cabeza en Los Andes, al que recibirá el domingo, desde las 16.30, por la fecha 30 de la Zona A de la Primera Nacional. El escenario obliga a buscar los tres puntos. El equipo cayó hasta el sexto puesto y esa ubicación, al menos por ahora, no le permite contar con ventaja de localía en los playoffs. En una etapa donde cada punto empieza a pesar, recuperar la senda del triunfo se transformó en una necesidad.
Mientras Delfino intenta reconstruir la formación entre lesiones y suspensiones, aparece otro frente de preocupación: las tarjetas. Para enfrentar al Milrayitas ya hay dos bajas confirmadas por acumulación de amarillas: Mauro Peinipil y Federico Lértora. Pero el problema no termina ahí. Agustín Toledo, Facundo Castet e Ignacio Lago llegan al partido con cuatro. Una más significaría perderse el siguiente compromiso, frente a All Boys. Ahí aparece el dilema: ¿conviene preservar a alguno pensando en lo que viene o poner todo en un partido que Colón necesita ganar? La posibilidad de limpiarse siempre está presente para llegar disponibles a una instancia posterior de la competencia. Pero hacer cuentas en este momento también tiene un riesgo evidente.
A este Colón no le sobra demasiado. Entre lesiones, sanciones y un calendario que entra en su etapa más exigente, Delfino necesita utilizar las herramientas que tiene a disposición. Por eso, más allá de las especulaciones que puedan surgir con las tarjetas, la prioridad parece estar puesta en el domingo. El Sabalero deberá convivir con ese riesgo mientras intenta recuperar terreno en la tabla y llegar a los playoffs con la mayor cantidad de futbolistas disponibles. En una recta final donde cada detalle puede modificar el escenario, las amarillas también juegan su propio partido.
Fuente: UNO Santa Fe