Colón necesita los puntos como el agua para mantener viva la ilusión de seguir en la categoría. Este 2020 viene siendo lapidario en lo numérico y por eso ya no depende de sí mismo. El tema está en que todos los que pelean por lo mismo algo sumaron y por eso el Sabalero es quién es el que más lo está sufriendo, con apenas dos puntos cosechados. Por tal motivo, se preparó en la semana para intentar a dar la nota en Córdoba ante Talleres por la 23ª y última fecha de la Superliga.
El tema es ver cómo despliega un plan que, si ante Boca debía ser perfecto –no salió, ya que se comió cuatro–, ahora ante la T por lo menos debe ser correcto para intentar tener chances. Está más que claro que el problema es futbolístico y que la única forma de salir del pozo es sumando, pero para ello hay que hacer méritos. No importa a esta altura si es jugando bien o mal o sin merecerlo, pero será fundamental tener una mayor vocación ofensiva, porque sino será complicado.
Con todos estos condimentos Colón afrontará este compromiso en el Mario Alberto Kempes, escenario que siempre le fue esquivo para sus aspiraciones. Hace ocho que no gana por el torneo y 23 que no lo hace fuera del Brigadier López por la Superliga, por lo que habrá varias misiones por delante. Pero hay una para aprovechar y erradicarla para dar paso al quiebre de las demás: hace 18 años que atiende a domicilio a Talleres.
En Primera División se vieron las caras 27 veces, con 13 victorias de Talleres, 10 de Colón y cuatro empates. La última vez victoria del Rojinegro en la ruta fue por la 17ª fecha del torneo Clausura 2002, cuando se impuso por 3-0 con goles de Dario Gigena y César Carignano. Después de ahí empató uno y perdió dos. El registro más fresco data del 3 de marzo de 2019, con el triunfo de Talleres 2-0, con tantos de Juan Cruz Komar y el colombiano Dayro Moreno.
Fuente: UNO Santa Fe