Con mucho entusiasmo y la emoción lógica por volver a encontrarse, las Mamis Hockey de Universitario de Santa Fe regresaron a los entrenamientos. Fue como un volver a empezar, ya que luego de casi siete meses de inactividad el vínculo de las jugadoras con el palo y la bocha volvió a darse en los campos deportivos. Las Mamis Hockey de Universitario demostraron las ganas de volver, donde se mezclan los entrenamientos con las emociones guardadas luego de un tiempo prolongado de poder asistir. Las prácticas se realizan en las instalaciones del club en barrio Las Delicias y del sintético de arena de la Asociación Santafesina de Hockey.
«Bueno la cuarentena estuvo bastante complicada, en realidad nosotros acá en el club apenas empezó nos impidieron venir, se paró la actividad y se cerraron las instalaciones. Decidimos en un momento, que todavía se podía salir, ir al parque Federal a correr y a tratar de no perder lo que habíamos hecho» comenzó señalando Graciela Sauco a UNO Santa Fe. La entrenadora de las Mamis Hockey de Universitario sostuvo que «se había hecho una buena pretemporada, arrancamos el 29 de enero, aparte habíamos tenido gimnasio, se había contratado un preparador físico, entonces desde aquel momento las chicas venían a full. Se cortó sin empezar el torneo, estaba el fixture, se suspende y nosotros hasta ver qué pasaba salimos a correr, después ya se cerró todo, y eso significó que las chicas estén de otra manera».
Sauco contó que «que la vuelta a los entrenamientos fue muy buena, pero fue como un volver a empezar. Realmente tuvimos que comenzar de cero, físicamente nosotros hacemos una práctica los martes que es la más intensa, perdimos a nuestro preparador físico, porque todo lo que generó la pandemia, imposibilitó también a las chicas pagar, porque hay muchas que tienen negocio, algunas son independientes, entonces la afectación fue deportiva y económica».
«Apenas se nos permitió retomamos la actividad, los martes son días fuertes de entrenamiento, física, hacemos algo de palos, luego los jueves vamos al sintético, que son 45 minutos, y lo importante es que el club nos abrió las puertas. El protocolo nos exige llenar una planilla al ingresar, en el cual nos preguntan si tuvimos algún contacto con alguien con el virus. De hecho, en el equipo tuvimos cinco o seis chicas con coronavirus. Tenemos una chica que es policía, que tiene mucho contacto y se tuvo que aislar. Nos miden la temperatura, nos colocan el alcohol en gel, y nos sacamos el barbijo apenas empezamos el entrenamiento», señaló la locutora y exentrenadora de Ferroviario.
La head coach de las Mamis de Uni opinó que «creo que el parate de tanto tiempo ha influido físicamente, yo las veo a las chicas bastante rústicas desde que abandonamos la actividad. Me parece que falta mucho, creo que la Asociación va a tener que buscar alguna manera para cerrar el año con un torneo. No sé si la provincia habilitará algo, pero la verdad que estas chicas pagan todo, y quieren tener competencia porque si no es como vienen a entrenar para no jugar».
Desde barrio Las Delicias
Paola Gómez, una de las integrantes del plantel de Mamis de Uni, sostuvo que «la vuelta a los entrenamientos se hace respetando desde el confinamiento, entrenamos tres veces a la semana como estábamos haciendo antes de la pandemia. Son un poco duros los entrenamientos, nos estamos tratando de poner a punto, pero lo importante es que pudimos regresar a las prácticas». «Habíamos realizado una pretemporada bastante fuerte, cuando empezó lo de la pandemia se tuvo que cortar. La vuelta fue muy buena, estuvimos muy contentas por volver a entrenar, lo necesitábamos, ya que hace muchos años que jugamos al hockey, y se hace complicado estar sin lo que uno quiere» destacó la jugadora de las Cuervas.
A su turno, Graciela Gelmetti, referente del plantel sostuvo que «las chicas durante el confinamiento mantuvimos el contacto vía zoom, hacíamos reuniones, el preparador físico nos mandaba algunos ejercicios para hacer en nuestras casas, tratamos de mantenernos en contacto y comunicadas dentro de lo posible. Las dos o tres veces en la semana que entrenábamos, ya que no se podía aprovechamos el mantenernos unidas y en contacto para no perder el vínculo».
«Básicamente lo que podemos hacer es solamente entrenamientos, sin contacto físico, tampoco podemos hacer partidos, porque no está permitido, entrenamos tres veces por semana, dos veces acá en el Club Universitario, y una vez en el sintético de la ASH, en ambos casos son 45 minutos, y cumpliendo con todos los protocolos que nos piden. La vuelta a los entrenamientos fue muy emocionante, yo hace 30 años que estoy acá en el club, y fue realmente muy lindo» sostuvo Gelmetti.
Fuente: UNO Santa Fe