Este domingo se disputó la octava fecha del certamen masculino, una jornada atravesada por los clásicos y marcada por las victorias de El Quillá y Rowing. En Cabaña Leiva, el “tiburón” volvió a imponerse sobre La Salle y ratificó su dominio para mantenerse como único líder e invicto en ambas categorías. En Paraná, el “remero” también festejó ante Estudiantes en el otro cruce de la fecha.
En el duelo principal entre los equipos santafesinos, el conjunto dirigido por Andrés Messina logró imponer mayores argumentos colectivos dentro de un desarrollo friccionado. A partir de una propuesta más ordenada y profunda, encontró los caminos para desequilibrar, mientras que La Salle intentó sostenerse en partido desde la presión y el despliegue sobre distintos sectores de la cancha. La visita golpeó sobre el cierre del primer cuarto, cuando Lorenzo Bertone abrió el marcador desde un penal. Ese tanto le permitió a El Quillá ganar tranquilidad y comenzar a manejar mejor los tiempos del encuentro.
Ya en el segundo parcial, Fernando Walemberg apareció por el segundo palo para conectar un envío de Iván Méndez tras una jugada fija y ampliar la ventaja. La Salle intentó reaccionar con mayor agresividad ofensiva y dispuso de un penal para descontar, aunque la ejecución terminó afuera. Más allá de eso, el conjunto conducido por José Benítez siguió buscando y adelantó líneas en varios pasajes. Sin embargo, El Quillá volvió a mostrarse efectivo en ataque e Iván Méndez marcó el tercero para encaminar el triunfo. Sobre el cierre, Lautaro Gutman decoró el resultado en la caída 3-1.
A domicilio
En Intermedia, El Quillá también celebró por 3-1 y le quitó el invicto a La Salle. El inicio parecía favorable para el local, que logró adelantarse mediante Facundo Sanabria desde un corner corto. Sin embargo, con el paso de los minutos, la visita empezó a acomodarse mejor dentro del trámite y terminó imponiendo su experiencia y jerarquía colectiva. La recuperación comenzó a construirse desde las jugadas fijas. Ema Garay encontró la igualdad a través de un “fierrazo” en un corner corto y ese gol modificó el desarrollo.
El Quillá ganó confianza y comenzó a imponer su dinámica para adueñarse del trámite. En ese contexto, Fernando Walemberg aprovechó para desnivelar, mientras que Gonzalo Trinchieri terminó de sellar el triunfo en otra acción fija. Todo se resolvió entre el cierre del segundo cuarto y el inicio del tercero, en una ráfaga de nueve minutos donde la visita mostró contundencia ofensiva y terminó inclinando definitivamente el clásico a su favor.
FUENTE: MISAEL BRANNER