“Estoy viviendo la emoción y la garra que le metieron a este torneo y no lo podemos creer” fue la primera frase que le salió a una madre emocionada, como Graciela al ver a su hijo ser en el podio de un Mundial que va a quedar para historia de la Selección de Básquet Argentina.
“No pudimos dormir, desde las dos de la mañana que estoy despierta esperando por el partido. Tranquilamente le podíamos hacer el aguante en la previa. Es increíble lo que está pasando en el barrio, la gente pasa y no toca bocina” explicó Graciela.
Cruces en redes sociales no faltaron: “Nos peleamos con la gente que decía que la Argentina no iba a llegar a nada. Son buenos y estamos convencidos de que lo iban a lograr. Son subcampeones del mundo, y no lo podemos creer. Mi hijo se va a enojar porque no le gusta que responda, pero juro que me da bronca”
Sobre el crecimiento de Tayavek en su carrera resaltó: “Acá los amigos lo recuerdan siempre. Mi amigo el Taya le dicen, es una emoción enorme. Lo que más recuerdo de todo lo que le pasó, es que nunca cambió su forma de ser. Lo que hace en la cancha es en la vida”
Fuente: Aire de Santa Fe