Inicio Voley Luciano De Cecco habló del título en Italia, la pandemia y lo que se viene con la Selección Argentina

Luciano De Cecco habló del título en Italia, la pandemia y lo que se viene con la Selección Argentina

by Luciano Villarroel

Desde chico, cuando a las 13 años jugaba en Gimnasia y Esgrima de su Santa Fe natal, Luciano De Cecco demostraba pasta. Un mes antes de cumplir los 18, y tras pasar con éxito por las selecciones de base, Jon Uriarte lo convocaba a la Mayor, equipo en el que iba a ser revelación de la Liga Mundial en el 2006, ya codeándose entre los mejores, y armándole, por ejemplo, a Marcos Milinkovic. Ese pasado hoy tiene una correlación con un presente que ve a Cachete bicampeón de la Liga de Italia, la NBA del vóley, donde suma ya 10 temporadas seguidas. No solo De Cecco llegó, si no, más difícil, se mantuvo en esa elite.

Tras ganar el título con la Lube Civitanova (antes lo hizo con el Perugia de Sebastián Sole, al que ahora venció en la final), el capitán de la Selección habló con Olé.

-¿Qué es esta liga a la que todos llaman la NBA del vóley?

-Se dice que es la NBA por el nivel de jugadores, no por un tema organizativo, los mejores quieren venir a jugar acá. Es una liga muy competitiva, pero ahora hay una realidad económica que muchos clubes no pueden mantener, pero sigue habiendo al menos ocho equipos competitivos, con extranjeros importantes.

-¿Hay mucha presión?

-Jugar en un equipo de primera línea conlleva presiones, obligaciones de ganar, de representar dentro y fuera de la cancha a una empresa que pone el capital económico. Se acerca mucho al profesionalismo que, obviamente, en Argentina no sucede o puede suceder solo en el fútbol.

-Bueno, después del primer partido de la final echaron al DT del Perugia…

-Quien paga, decide, y quien decide es el responsable. Puede ser que te hayan traído y no pudiste dar el nivel y te digan a mitad de año: “Che, maestro, mejoras o traemos a otro. Tampoco es tan fácil hacerlo porque hay un contrato de por medio.

-¿Mantenerte hace 11 años en esta liga que genera en vos?

-Me da tranquilidad que todo el laburo y los esfuerzos, pagan. Nada es fácil, nada te lo regalan, y la verdad es que hoy estoy tranquilo porque puedo hacer lo que me gusta en los mejores lugares. Cuando antes pensaba qué bueno era estar ahí, ahora pienso que tengo que hacer de todo para no irme de acá, porque es donde quiero estar y me gusta jugar.

-¿Qué hacés para mantenerte?

-Adoptar una mentalidad, tratar de hacerte tu mundo acá adentro y también aprender y entender de los profesionales qué le sirve a cada uno para mantenerse al nivel que uno quiere. Porque los años pasan y queda la mentalidad: donde no llega el físico, llega la mente. Por ahora, gracias a Dios, puedo hacer cierto tipo de cosas que, quizá, en un par de años no las podré hacer más. Creo que hay que aprovechar los momentos y cada día tiene que ser una oportunidad para hacer algo bueno.

-Esta temporada fue difícil por el Covid-19, del que incluso te contagiaste.

-Nosotros vivíamos en modo burbuja: hacíamos tres hisopados por semana, hisoparon a nuestras familias, a la gente de contacto. Después, acá está todo cerrado, mucho para hacer que ir a tu casa, a entrenarte o al súper, no tenés. Podés ir a tomar un café, pero solo afuera. Se vivió como una época real de pandemia, con la diferencia que tuvimos la suerte de que este deporte no se paró y pudimos jugar.

-Dentro de todo, normal…

-Aceptás la realidad o esperás que el virus se vaya. Pero, objetivamente, sabés que no se va a volver a lo que era antes. No había mucha toma de decisión porque el virus estaba, está y seguramente va a seguir estando. Lo que hacés es adaptarte. Si vos querés jugar, no te querés contagiar, querés seguir en el equipo, tenés que estar atento. Después, puede pasar lo que me pasó a mí…

-¿Qué te pasó?

-Me contagié con un compañero al que contagió la novia que iba a trabajar. Yo me controlé todo lo que pude, pero tuve mala suerte, ¿qué podés hacer?

-¿Síntomas?

-Tuve cuatro días en los que me sentí medio, medio. Y después la zafé bastante, no tuve problemas respiratorios ni nada por el estilo. Lo pasé en casa.

Retrocedemos. De Cecco protagonizó una situación difícil para él y el seleccionado cuando, en el 2007, ya era titular con la Mayor, pero en el galáctico Bolívar no jugaba porque delante tenía al brasileño William, un crack elegido mejor jugador de la Liga Argentina en cuatro temporadas. Entonces, la pregunta…

-Ya saliste dos veces campeón en Italia, donde estás vigente a los 32 años, vas a participar de tus terceros Juegos Olímpicos… ¿Te acordás de aquella situación? ¿Fue dura, aprendiste?

-Fue difícil al principio, sí, pero después lo entendí. Pertenecía a un club que quería ganar todo, seguramente yo no estaba a la altura de las circunstancias.

-Eras el armador de la Selección…

-Sí, pero lo usé como una oportunidad para aprender. Obviamente, uno siempre quiere jugar, aunque resultó un aprendizaje importante a nivel personal y mental con Javier (NdeR: Weber, era el DT) y William. Siempre estuve agradecido a ese momento que me hizo recalcar que la parte deportiva también es importante, además de la económica. Porque yo dije que siempre quería jugar, y después, por más que tenía la posibilidad de quedarme ahí, renovar y seguir siendo suplente, dije que no, que prefería tener chances en la cancha. Y me fui a Belgrano de Córdoba, ahí pude jugar toda la Liga.

-Hablando de situaciones complicadas y aprendizaje. Ustedes, en la Selección, en la última Nations League, la del 2019, se la pasaron viajando un montón en avión, y en Turista…

-¡Y lo vamos a seguir haciendo!

-Son tipos de dos metros que necesitan descanso, estar cómodos, viajar así no es lo ideal.

-Creo que ya estamos acostumbrados, es lo que hay y no va a mejorar, es la realidad. Pero no lo digo mal, lo digo como que es así y hay que aceptarlo. Si viajamos en Primera, ¿vamos a jugar mejor al vóley? No creo, pero seguramente que todo lo que hace a la comodidad va a estar. Obviamente estamos en Argentina, todos los viajes desde Argentina son largos. Si vas a China, Japón o lugares así, cada escala cuenta, cada viaje cuenta y se te hace más pesado. Lo bueno es que podemos participar y seguimos demostrando que en las citas importantes siempre estamos.

-Así se vienen los Juegos Olímpicos en pandemia. ¿Con qué creés que se van a encontrar?

-No se sabe en qué condiciones se van a hacer. Van a ser una sorpresa para todos porque va a ser una olimpiada atípica, sin público, en medio de una pandemia y un montón de cosas que no vamos a saber hasta que lleguemos ahí.

Fuente Olé

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