“Nos enfrentamos a un rival que trajo muchos jugadores y se mueve muy bien. Lo bueno es que tuvimos paciencia. Se hizo un partido muy duro, complicado de entrar, pero el equipo nunca aflojó, buscamos por todos lados y pudimos llegar al gol. Contento por esta victoria». Así de sincero fue el entrenador de Unión, Leonardo Carol Madelón, en una charla muy distendida con el programa La Oral Deportiva que en Santa Fe se emite por la 96.7 La Radio del Fútbol, después del triunfo en la 1ª fecha de la Superliga ante Aldosivi 1-0.
En un ida y vuelta muy ameno, el estratega rojiblanco contó cómo se está trabajando: «Unión está bien. Sentimos la salida de Lucas Gamba y está la incertidumbre de lo que pasará con Franco Soldano, que nos tiene ahí medio en jaque. Pero después, se quedó el grueso del plantel y el funcionamiento sigue igual, así que estamos muy bien. Por suerte el club está ordenado y estamos ayudando todos a que seguimos yendo para arriba».
Justamente uno de los temas de la agenda es si el delantero sunchalense será venido o no. Tanto es así como después del partido el jugador mostró su malestar por todas las versiones que circulan: «Eso lo molestó, porque gran parte de los medios ya lo daban como que era su último partido y su último gol en Santa Fe. Después hablás con el presidente y el pibe y no saben nada. Si bien hay varios ofertas, todavía no se hizo nada. Entrena con nosotros y, si sigue así, jugará el fin de semana. Sino es así, veremos, pero no tengo ninguna información oficial».
«Es un jugador al que no le haría mal seguir. No lo digo por egoísmo, sino con el fin de que siga sumando experiencia. Lo bueno es que es un pibe muy inteligente, bien preparado y con condiciones. Es extracomunitario y es una pena que se pueda ir así, sin darle la importancia que se merece en un buen libro de pases. Pero eso no lo defino yo», agregó. Sin embargo, fue coherente en su siguiente análisis: «El tema sería ver cómo lo reemplazamos, porque no hay delanteros en el mercado. Todos buscamos lo mismo. Así que veremos, tranquilos por ahora. Si se llegara a ir, por ahí cambiamos el sistema o ponemos otro hombre más en ofensiva. Siempre algo debajo de una baldosa aparece. No hay que volverse loco tampoco».
El semestre pasado quedó en la historia por lograr la clasificación a la Copa Sudamericana, aunque cuando se le consultó sobre cuáles son las metas, Madelón puso los pies sobre la tierra: «El otro día cuando llegué a casa vi las dos tablas (la actual y la del descenso) y sinceramente no podemos regalar nada. Somos 14 equipos que estamos peleando por lo mismo en una corta brecha, pero si empezamos a sumar de a poco te olvidás de lo de abajo y mirás más para arriba. Nosotros estamos para seguir manteniendo la localía, donde somos fuertes y venimos bien. Ya hace un año y pico que no perdemos en casa y por eso trataremos de robar lo que se pueda de visitante. Ahora nos toca enfrentar a un equipo bravo como San Martín de Tucumán, que debutarán en el torneo contra nosotros. Unión está para ir partido a partido y después, en base a los resultados, nos trazaremos los objetivos».
«Hoy volvimos a la filosofía de antes, donde para aquellos equipos que venían a Santa Fe un empate era como llevarse una victoria. Ahora buscamos que nadie se lleve nada de acá. Logramos eso gracias a la paciencia. Lo importante es que la gente no se pone ansiosa, deja actuar al equipo y así se dio todo el domingo. Hay que seguir sumando», tiró.
Volviendo a lo que dejó la clasificación a la Sudamericana, resaltó: «Todas esas cosas hacen que la institución siga creciendo. Ya todos se animan a invertir y hacer obras para pensar en cosas mejores. Unión estaba en una situación en la que fluctuaba, ascendía y bajaba, entonces no se puede planificar nada así. Ahora hay una estabilidad que yo trato de cuidar en el promedio. Después los dirigentes se encargarán de hacer lo otro».
Casi sin darse cuenta, no se achicó cuando se le preguntó si es está en el mejor momento de su carrera: «Puede ser. Estoy disfrutando del momento y el lugar en el que estoy. Santa Fe es linda y tranquila. Con cosas de ciudad y otras de pueblo, entonces no tenés tanta presión. A veces cuando voy a Buenos Aires en mis días libres no veo la hora de pegarme la vuelta. No se puede ni andar en auto ni caminar». En el final de la charla, no se animó a dar un nombre como entrenador de la Selección Argentina, aunque si expuso algo revelador: «Si yo fuera presidente de AFA le diría al nuevo técnico que no gané ni la Copa América ni el próximo Mundial, porque de seguro hará todo lo contrario; ganará la Copa América y el Mundial. No hay que presionarlo, sino que lleve adelante su plan de trabajo».
Fuente: UNO Santa Fe.