Unión visitó a Platense por la fecha 25 de la Liga Profesional con arbitraje de Fernando Espinoza. Con un polémico penal que se cobró tras el llamado del VAR, Pellegrino convirtió el único gol del encuentro. Los dirigidos por Kily González sufrieron su tercera derrota consecutiva.
La primera jugada peligrosa llegó con un contragolpe armado por Domina, quien avanzó hasta el área y, al ver a Rivero bien posicionado, le pasó la pelota. Rivero, rápido, se la devolvió al juvenil de las inferiores de Unión, quien no dudó y, con mucha potencia, disparó al arco. Sin embargo, el arquero Cozzani logró interceptar el remate y evitó el gol.
Por su parte, Platense intentaba atacar aprovechando que robaban la pelota y salían rápido de contragolpe, buscando dejar a sus delanteros mano a mano contra la defensa rojiblanca. Mientras tanto, Unión, que tenía más control de la pelota, trataba de abrir el juego con las subidas de Vargas y Del Blanco por las bandas, buscando siempre estirarse y generar espacios. Dado que la defensa local bloqueaba bien los pases por el medio, el equipo Tatengue se veía obligado a recurrir a los pases largos para saltar esas líneas y encontrar opciones de ataque.
En una salida equivocada de Unión, Platense aprovechó para dejar mal parada a la defensa local, lo que parecía ser una gran oportunidad para poner el 1 a 0 a favor del local. Sin embargo, la falta de confianza de Mainero para definir frente al arco permitió que el Tate se reorganizara rápidamente y la jugada se desvaneciera sin peligro.
El partido fue perdiendo intensidad y poco a poco se fue diluyendo, sin que se generaran jugadas de peligro que pudieran cambiar el rumbo del juego. En medio de este escenario, una de las principales preocupaciones para el entrenador Kily González fue la salida de Simón Rivero por una lesión.
En el segundo tiempo, Unión tenía la posesión de la pelota y controlaba el juego, pero la jugada más clara de peligro la tuvo Platense. Fue en una jugada algo desordenada, donde la defensa de Unión no podía rechazar bien la pelota, lo que permitió que se generara una pequeña oportunidad para el equipo visitante. Minerva, aprovechando esa confusión, se tiró al suelo para intentar recuperar la pelota. En su intento, logró hacer un disparo que, aunque no fue del todo preciso, rozó el arco defendido por Thiago Cardozo.
En medio de lo poco que mostraba el partido, llegó una jugada que hizo que los hinchas locales se tomaran la cabeza. “Rocky” Balboa intentó una chilena que, aunque fue espectacular, terminó desviándose por poco.
Los cambios que realizó Kily González demostraban que el equipo iba a ir con todo en busca de la victoria, esa que les daría la tranquilidad de asegurar su ingreso a las copas internacionales. Sin embargo, estos ajustes también tenían su lado negativo, ya que dejaban al equipo más vulnerable en defensa. Esto hizo que el partido se volviera aún más dinámico, con un ida y vuelta constante y acercamientos peligrosos a ambas áreas.
Un llamado del VAR generó una gran incertidumbre entre todos los hinchas Tatengues, que se quedaron con la duda al ver que el árbitro, Espinoza, fue llamado a revisar una posible mano de Tanda dentro del área. Al principio, no se había notado nada extraño en la jugada, pero cuando el árbitro fue a revisar la jugada en el monitor, se dio cuenta de que el jugador Rojiblanco había tocado la pelota con la mano. Fue una jugada muy sutil, casi imperceptible.
Pellegrino asumió la responsabilidad de ejecutar el tiro desde el punto penal. El arquero de Unión, Thiago Cardozo, se preparó bien y esperó hasta el último instante, tratando de leer el remate y reaccionar. Sin embargo, el disparo de Pellegrino, que fue ligeramente hacia un costado, llevaba la potencia justa para que el arquero no pudiera estirar la pierna a tiempo y evitar que la pelota entrara al arco. Así, Platense logró adelantarse en el marcador, poniendo el 1 a 0.
Después de que Platense se pusiera en ventaja con el penal, todo el protagonismo pasó a ser de Unión, que no paraba de intentar encontrar el empate. Los jugadores Tatengues comenzaron a lanzar pelotas hacia el área rival, buscando de cualquier manera una oportunidad que les permitiera igualar el marcador. El Calamar, por su parte, se replegaba todo lo que podía, tratando de defenderse con uñas y dientes.
El partido llegó a su fin y Unión no logró generar oportunidades claras para empatar el marcador. El Tatengue regresa a Santa Fe con su tercera derrota consecutiva y ahora tendrá que enfrentar a Vélez, uno de los equipos más fuertes del campeonato. El partido se jugará el próximo sábado 7 de diciembre, a las 19 horas, en el estadio 15 de Abril
Fuente: FM Sol