El 2022 de la Universidad Nacional del Litoral la ubicó nuevamente en la pelea por lo que se propuso siendo muy competitivo. Con una producción superlativa sobre la última etapa del año, la dejó en las puertas del campeonato. Un plantel que se mantuvo unido y mostró argumentos sólidos apoyándose en su ambición y convencido de ir por más. Fue así que a pura convicción y aptitudes, dispuestas a crecer poco a poco alternaron buenos con regulares momentos de juego y avanzaron hasta construir su identidad y se metieron entre los mejores del certamen doméstico.
De Menor a Mayor
Leandro Reynoso, coordinador y entrenador del equipo, indicó que “La primera mitad de año fue complicada. Se nos fueron varias jugadoras y buscamos ampliar la base del plantel. Ya a partir del segundo semestre, volvieron algunas piezas muy importantes. El grupo levantó el nivel y se pareció más a lo que pretendíamos y de cómo venía siendo la temporada pasada”.
El orientador táctico explicó que sus dirigidas encontraron una regularidad sobre la última parte del año. “Desde lo táctico, lo que más se trabajó fue en ser un equipo corto y compacto para recuperar la bocha y disponer de espacios para lastimar. Se alcanzó ese objetivo sobre la segunda etapa de la temporada y nos dio bastante resultado para clasificar a playoffs y tener buenos partidos”.
Sin embargo, “Boca” Reynoso detalló lo que le faltó al equipo para erigirse como el mejor. “El equipo podría haber rendido más, si manteníamos una regularidad y mayor calidad de práctica como años anteriores. Veníamos levantando y la semifinal nos encontró en un gran momento. Pero la gran falencia que tuvimos fue la falta de eficacia que tuvimos en los últimos partidos y no nos alcanzó. Terminamos en un nivel parejo todos los equipos que se jugaron los playoffs. Hay material para pelear”.
Recuperar terreno
Pese a las adversidades iniciales, la UNL se mantuvo como animador del certamen hacia el objetivo trazado. “Nos planteamos ingresar a los playoffs con el grupo ya armado desde el torneo Oficial y sacar nuestra mejor versión en esa fase. Lo logramos y sólo nos faltó el resultado. Estuvimos al nivel y a la altura. Agarramos el envión tarde, estando un poco más finos, y entrenando mejor podríamos haber ganado esa instancia”, manifestó el DT.
El otro frente abierto
La “U” volvió a participar de una nueva edición de los Juegos Universitarios en Paraná donde quedó en las puertas del título. “Llevamos jugadoras de Banco, Alma Juniors, La Salle, Universitario, UNL. Se armó un lindo equipo y perdimos la final con Rosario. Íbamos ganando y tendríamos que haber sacado mayor diferencia en el primer tiempo. Pero en un par de jugadas aisladas, nos dieron vuelta el partido. Perdimos ante quien fue el campeón nacional. El año que viene será en Córdoba y llevaremos un equipo similar o mejor al de este año”, sostuvo Reynoso.
La UNL mira hacia el futuro
Leandro Reynoso apuntó sobre los próximos desafíos. “Vamos a empezar a trabajar desde las bases, tratar de que las jugadoras/es se inicien desde temprana edad, entre los cinco y diez años. La idea es que toda la familia de UNL/ATE que lleva a sus hijos/as al predio, también se inserte en la disciplina para formar las categorías inferiores en el corto plazo y que en un futuro abastezcan a la Primera División”.
Además, resaltó el ambicioso plan para potenciar la disciplina. “Nos va acompañar Agustina Blazicevic en el hockey infantil y también en lo recreativo y federado. Rocío Espino también dará su aporte en lo competitivo. Tenemos que empezar con este grupo de trabajo y que la UNL crezca aún más para así disponer de una estructura como club que ojalá en 2023 se empiece a concretar”.
FUENTE: PRENSA ASH