El segundo turno de entrenamiento de hoy de Argentina en Bronnitsy fue a puertas abiertas, por lo que el plantel estuvo acompañado de casi 500 personas, que pudieron ver de cerca a sus ídolos y hasta llevarse autógrafos y fotografías con ellos. Fue una práctica liviana, ya que Jorge Sampaoli ya había hecho fútbol formal en la mañana. Tras la entrada en calor y el típico “loco”, los jugadores jugaron un pequeño partido en espacios reducidos, con Lionel Messi como comodín, jugando para el conjunto que tuviera la pelota. En el final, todos les patearon desde afuera del área a los tres arqueros, que se iban turnando para contener los remates.
Antes de volver a la concentración, Messi hizo punta para acercarse a las pequeñas tribunas para regalarle su firma a los muchos niños del pueblo que alberga al seleccionado que se acercaron a verlo, y se fotografió con algunos de ellos también. El único que se movió aparte durante todo el día fue Éver Banega, con una molestia muscular, pero se estima que a partir de mañana ya entrenará a la par de sus compañeros.
Fuente: Agencia IAM