Sergio Romero fue la primera de las dos bajas por lesión que tuvo el seleccionado argentino en la previa del Mundial de Rusia, y recién hoy, a casi 20 días del momento en el que se le trabó la rodilla durante un entrenamiento, dio su versión de lo que le sucedió y manifestó públicamente su apoyo a los compañeros. “Yo quiero ser campeón del mundo, soy parte de ese grupo que esta ahí”, expresó su sentimiento ante la inminente participación de Argentina en la Copa del Mundo. El arquero se tomó un tiempo y recién en la última semana se operó, por lo que tendrá que alentar a sus compañeros “desde una silla”, pero les enviará sus “energías”.
“Estoy esperando que a ellos les vaya bien, mas allá de que tengo grandes amigos. Estoy para sumar. Ahora, desde una silla, porque no puedo hacer mucho. Mis energías y las de mi familia están para apoyar a los chicos”, envió sus fuerzas. Tras su lesión, se desató una polémica sobre los plazos de su recuperación y la decisión de Jorge Sampaoli de desafectarlo del plantel. “Sabía que tenía que hacerme una artroscopía. Me podría haber recuperado en diez días, en cinco días o en tres semanas. Le aseguré (a Sampaoli) que iba a estar disponible en diez días y que iba a estar listo para atajar contra Islandia. Los tiempos de él y de su cuerpo técnico eran otros, quería a otro arquero que estuviera entrenando todos los días y me desafectaron en cuatro horas”, aclaró.
De todos modos, Romero dejó en claro que no le guarda ningún rencor al director técnico y respeta su decisión. “Yo respeto las decisiones. No me enojé, no lloré, no lo miré con cara de culo, no lo mandé a la mierda ni nada”, aseguró. “Chiquito” contó que todo se generó por “una lesión viejísima” que “empezó en el 2004, cuando tenía 17 años” y lo “operaron en Racing”. En ese momento le “quedó un fragmento de cartílago suelto en la parte posterior de la rodilla” que no le trajo ningún problema hasta el “fatídico martes” 22 de mayo.
“Dí un pase con el interior del pie y sentí un crack. Los estudios arrojaron que ese fragmento suelto pasó la articulación y se alojó adelante, entonces se metía dentro de la articulación y me trababa la rodilla”, explicó. Ese problema se le generó luego del golpe “fuertísimo” que recibió en el último amistoso frente a España, que le “desacomodó la rodilla” y lo obligó a ser sustituido. También aprovechó para mandarle su aliento a Manuel Lanzini, quien ayer se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha . “Lo que le pasó a ‘Manu’ fue una desgracia que nos dolió a todos. Lo llamé para hablar, le escribí, le dije que iba a estar para lo que necesitara”, confió.
Romero ahora mira “hacia adelante”, y piensa “en el futuro”, en el que se ve nuevamente defendiendo el arco del seleccionado. “Ahora ya es tiempo pasado. Trato de pensar en el futuro, en lo que viene. La pretemporada con Manchester es de acá a un mes, y es para lo que me preparo, para demostrar que estoy bien. Mas allá de perderme un Mundial, mi cabeza sigue, miro hacia adelante, hacia el futuro. Trabajé mucho para la selección, estoy trabajando para la selección y voy a volver a la selección”, insistió.
Fuente: Agencia IAM